El presidente de la Reserva Federal (Fed), Ben Bernanke, pidió ayer medidas adicionales para ayudar a las familias estadounidense que están al borde o enfrentan ya procesos de desahucios derivados de la crisis hipotecaria que estalló el pasado verano. «La situación necesita una respuesta vigorosa», aseguró Bernanke en Florida, donde ayer mantuvo una reunión con banqueros. El máximo responsable de la política monetaria del país señaló también que, a pesar de las ayudas prometidas por el Gobierno de Bush, los embargos y los retrasos en los pagos de las hipotecas «pueden extenderse todavía durante algún tiempo».
Con la economía en palpable desaceleración, o ya en plena recesión como señalan algunos analistas, se teme que los problemas en el sector inmobiliario acaben agravando la crisis y que esta se extienda sin control.
«Reducir la tasa de desahucios ayudará a estabilizar la economía de las familias y de la nación en su conjunto. Aunque los prestamistas han redoblados sus esfuerzos y han adoptado una amplia variedad de medidas para mitigar las pérdidas, se puede, y se debe, hacer más», señaló.
Recomendaciones
Entre sus recomendaciones, Bernanke indicó que las sociedades financieras hipotecarias deberían suavizar las condiciones de los créditos de sus clientes para aliviar la situación económica de estos y evitar así que acaben optando por no pagar las letras y haya que quitarles sus casas. El presidente de la Fed habló incluso de condonar parte de la deuda de las familias.
No obstante, reconoció que es difícil «vender» esta idea a las entidades. Normalmente en este tipo de contextos lo que se hace es reducir el tipo de interés, pero no renegociar a la baja el importe total de la hipoteca. Pese a ello, Bernanke destacó que las soluciones a largo plazo son más efectivas que los planes y programas a corto, ya que los consumidores podrían recaer de nuevo una vez superado el bache inicial.
El año pasado, las firmas hipotecarias estadounidenses iniciaron 1,5 millones de procedimientos de desahucio por impago, mientras que en los dos ejercicios anteriores la cifra no llegó al millón. Este incremento obedece al pinchazo de la burbuja de las subprime o hipotecas basura, que representan el 10% de total de lo créditos para vivienda concedidos en Estados Unidos.
Según explicó Bernanke, los problemas actuales del sector inmobiliario de EE.UU. tienen que ver con la existencia de un elevado número de propietarios que han de hacer frente a una hipoteca mayor que el valor de sus casas. De acuerdo con los datos aportados por el responsable de la Fed, cerca de 1,5 millones de préstamos hipotecarios, en torno al 40% del total de los concedidos a tipo variable, van a ajustarse al alza este año. Esta revisión se traducirá en un aumento del 10% de las cargas mensuales para los hogares