Telefónica ganó 8.906 millones de euros -casi un billón y medio de pesetas- en el 2007, un 43% más que en el año anterior. Las cuentas del cuarto trimestre apenas pusieron ligero freno a un fuerte ritmo de avance anual basado en el desarrollo del móvil y la banda ancha y en la expansión en Latinoamérica, junto a las plusvalías por las ventas de negocios no estratégicos (Endemol, Airwave).
La compañía bate así su marca y se aúpa al primer puesto del mundo por ganancias entre las operadoras integradas de telecomunicaciones. También lidera el ránking de las sociedades españolas no financieras, solo superada por el grupo Santander, que alcanzó un beneficio de 9.060 millones el pasado año.
El presidente, César Alierta, se mostró especialmente satisfecho porque, al cierre del ejercicio 2007, Telefónica superaba los 136.000 millones de capitalización bursátil, lo que la situaba en el puesto cuarenta del listado mundial de empresas, a poca distancia de Google y Cisco y dejando atrás a Coca Cola, al gigante energético E.On o al financiero Citigroup.
La desaceleración económica no preocupa en absoluto a Alierta que, en una multitudinaria rueda de prensa, ratificó ayer los objetivos de crecimiento del negocio para el presente año. Los ingresos del grupo van a aumentar entre el 6 y el 8%, y su resultado operativo lo hará entre el 13 y el 19%, una vez ajustadas las cifras para no tomar en cuenta los procedentes de operaciones extraordinarias.
«Tenemos negocio en 24 países y si algo sabemos hacer muy bien es el presupuesto, tomando en cuenta las opiniones de todos y trabajándolo de abajo a arriba y de arriba a abajo», explicó. La diversificación geográfica ayuda a compensar las diferentes etapas del ciclo económico que atraviesan las regiones.
Por si quedara alguna duda, el presidente precisó que, en España, está previsto que el crecimiento de los ingresos oscile entre el 2 y el 3,5% anual, y que el resultado antes de amortizaciones e intereses presente un avance de entre el 6 y el 8%. Y la sequía de los mercados financieros tampoco constituye una preocupación. «Nuestros accionistas pueden estar tranquilos», afirmó Alierta tras recordar que la operadora mantiene la calificación crediticia a la que aspiraba y su deuda neta solo equivale a dos veces y media el resultado de explotación.
A complacer a los accionistas van dirigidos los compromisos de elevar el dividendo del 2008 a 1 euro por acción y el reciente anuncio de un nuevo programa de recompra de acciones. Hasta el primer semestre del 2009, la compañía adquirirá 100 millones de títulos adicionales (por importe de unos 2.000 millones de euros).