Fenosa vende a Credit Suisse su participación del 2,51% en France Telecom España por 197,34 millones
La Xunta mostró ayer su rechazo frontal a que Iberdrola caiga en manos de la eléctrica francesa EDF, controlada en más de un 80% por el Estado galo y que podría presentar junto a ACS una oferta por la compañía vasca. El nacionalista Fernando Blanco dio su apoyo al presidente de Iberdrola después de mantener un encuentro con él en Santiago. «Calquer movimento no control podería alterar a previsión inversora desta firma na comunidade, que é moi importante», precisó el conselleiro de Industria.
Blanco trasladaba así a los medios la misma preocupación que el propio Ignacio Sánchez Galán le había comunicado en privado minutos antes durante la reunión. Fuentes consultadas por este periódico han revelado que el presidente de la compañía explicó al conselleiro que el compromiso de Iberdrola en las autonomías donde desarrolla su actividad «podría peligrar» en caso de que el actual proyecto industrial se viese truncado por una supuesta operación corporativa. Un movimiento que, según Ignacio Sánchez Galán, solo pretende trocear y repartir la mayor eléctrica española.
El presidente de la compañía recordó a Fernando Blanco que prevé invertir en la comunidad 900 millones de euros. Y que, en los últimos seis años, Iberdrola ha hecho compras a 200 empresas gallegas por un valor de 170 millones de euros. «El empleo directo que generamos en la autonomía se sitúa ya en las 1.520 personas», precisó Galán.
Respaldo político
Con movimientos como el de ayer, el presidente de la eléctrica recaba apoyos institucionales para generar un clima de rechazo a una operación sobre la que, de momento, no hay nada concreto. «Existe demasiada rumorología y eso no es bueno», argumentó Galán. El máximo responsable de la eléctrica sostuvo que Iberdrola representa un modelo de éxito y buena gestión y que no existen razones de mercado que justifiquen una operación de estas características. Blanco respaldó este argumento con la misma firmeza que los propios directivos de Iberdrola. En referencia a EDF, controlada por el Estado francés, Galán denunció la existencia de asimetrías en la UE, donde eléctricas casi públicas pujan por empresas privadas que luego no pueden hacer la misma operación a la inversa.
«Cabe recordar que el sector eléctrico español quedaría definitivamente deslocalizado si triunfa el desguace de Iberdrola: habría cierre de empresas españolas proveedoras y pérdida de empleos; a esto se suma que las decisiones para garantizar el suministro energético en España las tomarían varios Gobiernos extranjeros, como el italiano, el francés y el portugués, radicados a miles de kilómetros y que tienen sus propios intereses», precisaron ayer a este periódico fuentes de la eléctrica después de la reunión entre Sánchez Galán y Fernando Blanco.
El conselleiro recordó que Endesa ha acabado en manos italianas y se mostró contrario a ese modelo. «EDF non ten unha maior entidade que Iberdrola», dijo el conselleiro.
Otros movimientos
Por otra parte, Unión Fenosa informó ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que ha vendido su participación del 2,51% en France Telecom España (antes Auna) a Credit Suisse International por un precio de 197,34 millones de euros.
Fenosa ha retenido el potencial de posibles revalorizaciones que pudieran derivarse de ventas futuras por parte de Credit Suisse. Esta operación supondrá para la eléctrica española una plusvalía bruta en el 2008 de 135 millones de euros.
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