Las señales de aparente alarma sobre el estado de la economía española no dejan de aparecer en las últimas semanas. Los últimos datos en conocerse, correspondientes al 2007 y publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), revelan que el importe de los impagos achacables a empresas y familias aumentó un 27,8%, hasta alcanzar los 11.493 millones de euros, si bien el número de obligaciones de pago incumplidas lo hizo solo un 3,9%, al situarse en 5,1 millones, lo que representaría que uno de cada ocho ciudadanos tiene problemas serios para financiar sus compras.
La información oficial revela también otro dato llamativo. Del total de efectos de comercio vivos, entendidos como aquellos compromisos de pago suscritos por particulares o sociedades para adquirir un bien o un servicio a plazos -con la mediación de una entidad financiera que adelanta el dinero-, 145,8 millones vencieron al cierre del pasado ejercicio, si bien esta cifra apenas incrementa en un 1% la del 2006. De esta forma, el volumen de morosidad comercial alcanzó los 409.825 millones de euros, a una media de 2.811 euros por deudor, un 8,7% más que el período anterior. En el caso de las obligaciones no vencidas, su cuantía media se incrementó un 23,1% hasta los 2.244 euros.
Por comunidades autónomas, Canarias y Andalucía fueron las que tuvieron una proporción mayor de impagos respecto a las líneas de crédito ya vencidas, con un 5,9 y un 4,4%, respectivamente. Ambas registraron también el importe medio más elevado dentro de estos efectos, con 4.426 euros en el primer caso y 3.580 euros en el segundo. Por el contrario, Navarra y el País Vasco contabilizaron los niveles más bajos en este tipo de morosidad, con un 2,5 y un 2,6%, respectivamente, mientras que las cuantías más bajas se dieron en Cataluña (1.671 euros) y Asturias (1.793 euros). Galicia se mantiene en la parte inferior de la tabla, con un porcentaje de impagos del 2,64% y un importe medio de 3.011 euros.
Diciembre fue un mes especialmente malo para este tipo de operaciones, pues el importe de los efectos de comercio impagados creció un 40,1% para un total de 1.253 millones de euros, aunque el número total de estas obligaciones disminuyó un 1,1% en tasa interanual. Por entidades financieras, la proporción entre los compromisos de pago pendientes y aquellos vencidos se redujo un 6,1% en los bancos, mientras que en las cajas de ahorros y las cooperativas de crédito aumentó un 10,4 y un 23,8%, respectivamente.
Más cierres de empresas
Casi igual de mal fueron las cosas en la estadística de sociedades mercantiles que elabora el INE, pues el número de aquellas que se disolvieron en el 2007 creció un 63,4% hasta alcanzar las 17.872, de las que casi el 86% echaron el cierre de forma voluntaria, el 9,2% por fusiones y el 5% por otras razones.