Société Générale reconoce que el fraude llegó a ser de 50.000 millones

Agencias

ECONOMÍA

La entidad dice que deshizo las operaciones «respetando?la integridad de?los mercados»

28 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Société Générale (SG) reconoció ayer que el valor de los activos adquiridos por el bróker Jérôme Kerviel llegó a alcanzar los 50.000 millones de euros. En un comunicado, la entidad gala insistió en que no tuvo conocimiento de las maniobras de su empleado hasta el domingo 20 de enero y que, ante la magnitud de los riesgos que representaban esas operaciones, consideró «imperativo» deshacerse de los activos. «Este tipo de posiciones fraudulentas deben liberarse en el menor lapso de tiempo posible, debido a los riesgos que conlleva su tamaño», subraya la nota de Société.

El banco galo explicó también que para deshacer el entuerto necesitó tres días, e insistió en que las ventas se llevaron a cabo «de forma controlada» y «respetando la integridad de los mercados».? La entidad salía así al paso de las críticas que en los últimos días la han señalado como uno de los principales culpables del desplome que sufrieron las bolsas europeas el pasado lunes, una acusación que ha negado el propio presidente francés, Nicolás Sarkozy. «[El fraude], es un asunto interno y no debemos relacionarlo con la crisis del sistema financiero internacional, con origen en Estados Unidos», señaló Sarkozy el viernes en Nueva Delhi. También el gobernador del Banco Central de Francia, Christian Noyer, enfatizó que ambos problemas no tienen «nada que ver».

En este mismo sentido, el banco insiste en su comunicado en que la operación de venta se cerró en la noche del pasado día 23, tras haber registrado las bolsas fuertes pérdidas, lo que provocó el agujero de 4.900 millones en sus cuentas.

Medidas de seguridad

La entidad reitera también que Kerviel puenteó las medidas de seguridad mediante el registro de operaciones ficticias fraudulentas destinadas a compensar auténticas inversiones. Su forma de proceder era simple: daba órdenes de compra que camuflaba con una contraorden, de venta, ficticia. «El operador pudo así disimular una posición especulativa de gran amplitud sin ninguna medida ni relación con la actividad normal que tenía asignada en el seno del banco», señaló SG, indicando que Kerviel «conocía muy bien el conjunto de procesos de tratamiento y de control» gracias a las actividades que había desarrollado con anterioridad y que se sirvió de esa experiencia para «saltarse sucesivamente todos los controles».

Asimismo, señaló que el operador recurrió a prácticas tales como la usurpación de códigos de acceso informático de colegas o la falsificación de documentos.? Kerviel seguía siendo interrogado ayer por miembros de la brigada financiera de la policía francesa, quienes tratan de determinar si el joven operador bursátil actuó solo o tuvo cómplices, y de comprender también cómo logró burlar los sistemas de control de Société.

Mientras tanto, los abogados de Kerviel acusan al banco de querer «levantar una cortina de humo» para ocultar pérdidas más importantes derivadas de la «inverosímil aventura de las subprime ». Además, han denunciado las «condiciones precipitadas y del todo anormales» en las que la entidad «liquidó las posiciones que podían haberse corregido con el tiempo».

Actitud colaboradora

Según declaró ayer el jefe de la Sección Financiera de la Fiscalía de París, Jean-Michel Aldebert, a los periodistas el ex empleado de Société Générale mantiene una «actitud colaboradora» con los investigadores judiciales encargados del caso, a los que ha aportado «elementos muy interesantes»