La fertilización de los terrenos agrícolas será este año más cara que nunca. La espectacular subida de los abonos químicos, que en alguna de sus variedades llega incluso al 45%, provocará que los agricultores y ganaderos gallegos deban hacer frente a un desembolso económico superior a los 12,5 millones de euros con respecto al realizado en la pasada campaña.
A un mes escaso de que comiencen los trabajos de abonado de las praderías con vistas al ensilado de la hierba, los productores se están encontrando con que formulaciones tan habituales en Galicia como el complejo químico 8-24-16, (cifras que señalan los porcentajes de nitrógeno, fósforo y potasio que aportan al terreno), han experimentado subidas que oscilan entre los 8 y los 14 céntimos de euros por kilo. Ello supone un incremento de más de 60 euros en el coste de fertilización por hectárea, lo que para una explotación media con una base territorial de tan solo 15 hectáreas supone un gasto añadido de 900 euros.
Otro tanto sucede con los complejos nitrogenados, de los más usados en la comunidad, que han promediado una subida del 20%, si bien su temporada de aplicación es más tardía, por lo que se espera que los incrementos de precios sean todavía mayores en las próximas semanas. De hecho un estudio elaborado por el sindicato Unións Agrarias estima que la subida de los abonos nitrogenados alcanzará el 65% en comparación con los precios registrados hace un par de ejercicios. Para esta organización profesional agraria la subida de los fertilizantes se debe fundamentalmente al aumento del precio de las energías necesarias para su proceso de fabricación y al incremento del precio del petróleo que afecta al transporte.
Más superficie de siembra
Por su parte desde Xóvenes Agricultores denuncian lo que califican de «desorbitada subida de los fertilizantes» y sospechan que ella se debe únicamente a los buenos precios del cereal y a las expectativas de que en ésta campaña aumente la superficie de siembra. Según el sindicato, el precio medio de los fertilizantes mas usados en el sector agrario se ha visto incrementado en un 42,64%, respecto a la campaña anterior. Esta desproporcionada subida supone que el sector agrario español verá aumentada la factura de abonado, al margen de otros costes de producción, en 500 millones de euros. En este sentido Asaja (Asociación Sindical Agraria de Jóvenes Agricultores) denuncia la «actitud casi mimética de las industrias de fertilizantes por una subida casi unánime y en porcentajes muy parecidos de sus productos. Para Asaja la industria nacional de los fertilizantes actúa como un oligopolio que incluso provoca restricciones en la importación de este tipo de productos procedentes de terceros países.
Por el contrario, desde la empresa Fertiberia, mayoritaria en Galicia y con una cuota de implantación en el total del Estado del 35%, se desmienten categóricamente las acusaciones de Asaja, al tiempo que recuerdan que en España operan más de una decena de empresas fabricantes de fertilizantes que reciben anualmente más de dos millones de toneladas de productos importados, lo que supone entorno al 40% del mercado español. Del mismo modo, reconocen fuertes incrementos de los precios «en todos los mercados mundiales» debido sobre todo a la fortaleza de la demanda mundial dadas las buenas perspectivas agrícolas y sobre todo por el encarecimiento de las materias primas.
Paradójicamente, desde la Asociación Nacional de Fabricantes de Fertilizantes se reconoce el aumento de las materias primas con la que se elaboran el abono, si bien se dice desconocer si todas las empresas asociadas han llevado cabo o tienen previsto hacerlo a corto plazo, subidas en el precio de los fertilizantes.