Buenos Aires, una ciudad sin luz ni agua y a 40 grados

La Voz

ECONOMÍA

En los últimos días, los vecinos de distintos barrios de Buenos Aires han salido a las calles para cortar el tráfico en protesta por los continuos apagones que están sufriendo desde que empezaron a subir las temperaturas. La falta de energía ocasiona además, cortes en el suministro de agua, ya que muchos edificios utilizan bombas eléctricas.

Ayer, en el barrio de Caballito, una zona de clase media, los vecinos cortaron el tráfico de la avenida Rivadavia, la más importante de la ciudad, para exigir la restitución del suministro eléctrico suspendido hacía más de 24 horas. Una de las vecinas, Paula Estévez, denunció a La Voz que los cortes de luz se repiten «intermitentemente desde el 31 de diciembre» pasado.

A la protesta se sumaron también vecinos desde los balcones, que comenzaron a golpear cacerolas para exigir a que restablezcan el abastecimiento de energía eléctrica y agua.

Una movilización similar se produjo por la tarde en las inmediaciones de la plaza Pueyrredón, en el barrio de Flores, lindante con Caballito, hacia el oeste de la ciudad. Allí, Jaime Farías, miembro de la comisión vecinal, aseguró a La Voz que «la situación se vuelve insostenible. Los comerciantes de ultramarinos han tenido que tirar a la basura sus mercancías por tener las neveras y los congeladores parados por falta de suministro. «Nosotros ya no podemos más. Muchos de los que viven en los pisos más altos de los edificios están encerrados. Y es que, con 40 grados, a ver quién sube 12 pisos o más por las escaleras», añadió.

Entre tanto, el Gobierno de la ciudad ha dispuesto la entrega de agua potable. Hospitales, sanatorios y centros asistenciales infantiles funcionan con grupos electrógenos portátiles externos. Solo ayer fueron más de 45.000 los vecinos de Buenos Aires que sufrieron cortes de luz y agua.