La crisis crediticia mundial no perdona. Junto a la escalada del precio de la financiación a la vivienda en España, que el pasado mes de noviembre se colocó en un tipo medio anualizado incluidas comisiones (TAE) del 5,59% -con ligero aumento desde el 5,57% de octubre- los préstamos al consumo se elevaron al 10,15%, según la estadística que publica mensualmente el Banco de España.
Un año antes el tipo que se aplica sobre todo a las compras de bienes duraderos estaba en el 9,41%, y es la segunda marca del ejercicio, tras el 10,28% al que trepó en septiembre. En octubre, los préstamos al consumo tenían un coste medio del 9,78%.
El instituto emisor precisa que, entre los bancos, el tipo de interés de los créditos al consumo subió hasta una media del 10,36% y se disparó al 11,04% en las cajas.
Las entidades bancarias emprendieron en las semanas previas a las fiestas navideñas una campaña de captación de este tipo de operaciones, con ofertas vinculadas en muchos casos a las tarjetas de crédito, y la fuerte competencia puede haber moderado la subida.
Por su parte, las cooperativas de crédito, el otro tipo de instituciones que realizan estos préstamos, contribuyeron al descenso de la tasa media anualizada equivalente porque las comisiones que aplican suelen ser más bajas.
En el mes de noviembre, sin embargo, el volumen del nuevo crédito al consumo concedido se contrajo, y lo mismo sucedió con la financiación de la vivienda. Las familias pidieron préstamos para adquisición de bienes duraderos por importe de 4.899 millones de euros, frente a los 5.045 millones solicitados en el mes precedente.
Desde la crisis de las hipotecas subprime desatada el pasado verano y que azotó todas las economías del mundo, la banca española ha pasado momentos de gran incertidumbre, que le llevaron a restringir la concesión de préstamos hipotecarios.