Entre setenta y cien tiendas de firmas de primeras marcas y la creación de mil puestos de trabajo directos. Con estas dos ideas presentaron en sociedad su proyecto de outlet los nuevos propietarios de los terrenos donde se asentaba la fábrica de La Toja. La iniciativa está liderada por Lorenzo López, fundador y presidente de la empresa San Luis y ahora principal socio de Fuertepasadena. Cuentan para su desarrollo con el apoyo de Neiver, una compañía que ya se ha encargado de desarrollar iniciativas semejantes en España y en varios países europeos.
El plan fue presentado primero ante el conselleiro de Industria, Fernando Blanco, y luego en el salón de plenos de Culleredo, donde se sentaron en una misma mesa Luis Carlos Lacorte, de Henkel; Miguel Aguión, presidente del comité de empresa de la antigua La Toja; el alcalde de Culleredo, Julio Sacristán; José María Losantos, consejero delegado de Neiver y el propio Lorenzo López.
El nuevo outlet ocupará una superficie de 64.000 metros cuadros, «aunque se necesitaría superar los 80.000», según señaló Lorenzo López. El proyecto prevé la creación de un centro comercial de dos plantas, respetando la mayoría de las edificaciones que fueron utilizadas para la fabricación de jabones y geles. En el primer piso se situarán las cerca de un centenar de tiendas dedicadas a la venta de productos de primeras marcas, pero con un precio sensiblemente inferior al del mercado. Los promotores de esta iniciativa adelantaron que firmas como Carolina Herrera, Purificación García, Nike o Adidas podrían estar presentes en este oulet «como ya lo están en otros centros, como el de Vila do Conde», explicó José María Losantos. La planta baja se habilitará para otros negocios relacionados con la alimentación, la decoración y el bricolaje. Las previsiones que barajan los promotores de esta iniciativa es que este centro esté funcionando a finales del 2008 y que cuente con zonas de restauración y hostelería próximas al complejo.
Reciclaje
Uno de las cláusulas asumidas por los nuevos propietarios es el de recolocar al mayor número posible de ex trabajadores de La Toja. Ochenta de ellos engrosan la listas del paro tras el cierre de la factoría que gestionaba la multinacional Henkel. El personal excedentario recibirá cursos específicos de reciclaje, que financiará la Xunta. «Queríamos un proyecto serio y de futuro. Este parece que lo es y existe un compromiso por escrito entre Henkel y Fuertepasadena para recolocar al menos a 40 ex trabajadores de La Toja», explicó el presidente del comité, Miguel Aguión.