Una cooperativa construye en Monforte un parque más grande que el que planea el industrial chino Cunhui
06 dic 2007 . Actualizado a las 02:08 h.El desembarco en Galicia de un holding chino dispuesto a invertir 120 millones de euros para instalar una gran huerta solar con capacidad para abastecer a un población de 10.000 habitantes ha revolucionado el incipiente sector gallego de la energía fotovoltaica, y ha obligado a la Administración a ponerse a trabajar para estudiar la viabilidad de un proyecto que los expertos consideran una quimera. Fuentes del sector estiman que los planes de Cunhui Nan, presidente del holding, se topará con dificultades técnicas, administrativas e incluso legales.
Pese a que, coincidiendo con las medidas urgentes para salvar el litoral, la Xunta intentó este año desbloquear la normativa que impedía instalar paneles solares en suelo rural, en la práctica estas barreras siguen existiendo. El cambio efectuado en la Ley del Suelo, explican estas fuentes, solo afecta a terreno rústico de protección ordinaria, lo que en Galicia reduce las posibilidades a pequeñas leiras, que es a lo que se están limitando la mayoría de los promotores, con proyectos de escasa potencia. Todo lo que provenga de concentraciones parcelarias se queda fuera de esta normativa, puesto que es calificado como suelo rústico de protección agraria. Lo mismo ocurre con el monte comunal, de protección forestal. Estas dificultades están frenando proyectos como los de Isolux, Solsolis o Prosolia, que están encontrando muchas dificultades para hacerse con el terreno que necesitan.
El responsable de una firma energética con negocios solares en la comunidad confirma las dificultades para conseguir grandes extensiones de terreno, «que además deben estar orientados al sur y con una subestación lo más cerca posible para evacuar la electricidad».
Por tanto, la única posibilidad de instalar una gran granja solar como la que pretende Chint es conseguir una inmensa parcela de suelo calificado como industrial o, como ha hecho la cooperativa que construye en Monforte la mayor planta gallega, que un terreno sea considerado rústico de infraestructuras.
Jesús Manuel González Illán, gerente de la asociación lucense, considera que «conseguir sesenta hectáreas, teniendo en cuenta cómo está el campo en Galicia, es imposible». Las grandes propiedades, explica Illán, existen, «pero generalmente están dedicadas a la agricultura y la ganadería, y su recalificación no es posible». El responsable de la planta de Monforte duda también de la posibilidad de poner en marcha un proyecto tan ambicioso en pocos meses, puesto que los períodos de tramitación son imposibles de acortar. La planta monfortina, que entre abril próximo y el 30 de agosto conectará escalonadamente a la red 23 megavatios solares -tres más de lo que pretende Chint Group-, está impulsada por 432 particulares de la comarca, y lleva vinculadas inversiones paralelas, como un geriátrico.