Los precios del marisco no remontan en Noia a pesar de que el berberecho ya desovó y es apto para enlatar

Sara Ares

NOIA

En torno a 1.600 profesionales regresaron ayer a los bancos de A Misela con motivo de la reapertura de la campaña marisquera en las concesiones de la Cofradía de Noia, tras el cierre temporal decretado el 25 de septiembre. Aunque de nuevo la cantidad y la calidad del bivalvo capturado acompañaron a los productores, otra vez volvieron a ser los precios los que aguaron la jornada. Y eso, a pesar de que el berberecho ya acabó de desovar, que era una de las objeciones que en su día pusieron las conserveras y que obligó a suspender durante dos semanas la temporada, a raíz de la caída de las cotizaciones.

En la rula outiense, el berberecho de más calidad se pagó ayer a un precio medio poco por encima de los seis euros; esto es, todavía más bajo que el 24 y el 25 de septiembre. En Noia, se situó en 6,72 euros el kilo. La cofradía descarta la posibilidad de volver a suspender la campaña y sus dirigentes no encuentran una explicación lógica a lo que está sucediendo, si bien apuntan a la posible entrada en el mercado de berberecho más barato procedente de otros países.