Aumentan los controles en Galicia para garantizar la calidad de la leche

ECONOMÍA

Medio Rural dice que la situación nada tiene que ver con la subida de precios de los últimos meses

29 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

El Laboratorio Interprofesional Galego de Análise do Leite (Ligal) intensificó en las últimas semanas los controles de calidad de la leche que sirven a las empresas los ganaderos gallegos. Los exámenes analíticos se centran en cuestiones de tipo bacteriológico, presencia de inhibidores y también de células somáticas, según algunas fuentes.

Este incremento del seguimiento, según explican algunos ganaderos, podría ser una especie de toque de atención a todos aquellos que, aprovechando el espectacular momento que vive el sector, con una subida de precios constante desde hace varios meses, tuvieran la tentación de echar al tanque leche con la presencia de antibióticos o, simplemente, descuidar la higiene. La Consellería de Medio Rural tiene constancia del aumento de controles de la calidad, pero asegura que nada tiene que ver con la subida de precios, ni tampoco con la exportación de leche a otros países.

Períodos de supresión

El Ligal, laboratorio en el que están representadas las empresas y también los productores, envió recientemente a buena parte de los ganaderos gallegos una carta en la que les informaba de la necesidad de mantener al máximo los niveles de calidad para evitar posibles sanciones y rebajas en los precios. Uno de los objetivos fundamentales, en opinión de algunos productores, es evitar la presencia de inhibidores. Se trata de restos de antibióticos que son suministrados previamente a vacas que tienen algún tipo de infección.

Cada vez que un animal tiene que ser inyectado con un antibiótico, debe ser sometido posteriormente a un período de supresión. Generalmente el propio producto ya lo establece en el envase. Suele ser de unos 15 días aproximadamente. Durante este tiempo, la leche del animal no puede ser enviada a la empresa. De ser detectado, las consecuencias son graves para el ganadero porque, además de la sanción, podría tener que afrontar el cierre de la explotación.

Varios ganaderos de la comarca chairega reconocieron que el alto precio podría llevar a algunos a no cumplir las estrictas exigencias. «O gandeiro profesional non ten nada que temer por este aumento de controis. É máis, queremos que se fagan e cada vez con maior rigurosidade, porque temos que entregar un leite que teña cada vez máis unha maior calidade. Ahora ben, poden darse casos moi distintos de xente inconsciente que antes de tirar ou dar ao becerro o leite dunha vaca inxectada opte por vendelo», explicó ayer un productor lucense. Este mismo ganadero comentó que él recientemente había tenido que arrojar algo más de quinientos litros a la basura tras dejar entrar por error en un tanque cinco litros procedentes de una vaca medicada. Habitualmente, según varios productores, el Ligal efectúa entre tres y cinco controles mensuales a cada vendedor.

Fuentes de la Consellería de Medio Rural indicaron ayer que este incremento de controles también se había producido en otras comunidades y en otros países, «debido ao actual marco normativo europeo».

Recordaron que se trataba de análisis rutinarios «e pretenden garantir a calidade dos estándares marcados para manter as condicións sanitarias fixadas para o leite cru na cadea alimentaria».