barcelona | Fecsa-Endesa y Red Eléctrica Española (REE) se culparon ayer una a otra por no haber adoptado las medidas necesarias para impedir el gran apagón que se inició en Barcelona el lunes pasado. Y lo hicieron justo el mismo día en que diversas instituciones, asociaciones profesionales y colectivos ciudadanos les exigieron responsabilidades por las importantes pérdidas económicas sufridas por empresarios, pequeños comerciales y particulares.
La primera en «atacar» fue Red Eléctrica, que afirmó que la responsabilidad «en exclusiva» del corte de suministro corresponde al distribuidor, ya que los sistemas de protección del transporte de la alta tensión funcionaron bien. «Ni la red más robusta del mundo -apuntó la compañía- hubiera soportado un incidente de esa magnitud», en referencia a la caída de un cable de distribución de 110 kilovatios sobre el módulo afectado, que provocó un aparatoso circuito que afectó a varias subestaciones, una de las cuales quedó arrasada por el fuego.
Desde Fecsa-Endesa se sostiene que el pasado domingo advirtieron a REE de que habían detectado «oscilaciones» en la red de la subestación de Maragall (la más grande de las 15 que existen en Barcelona) que podían dañar el sistema de suministro eléctrico. Según su versión, el operador de la red tomó nota del aviso y se comprometió a hacer las revisiones necesarias. A este respecto, Red Eléctrica confirmó que durante las últimas semanas se habían producido «incidentes menores», pero insistió en que ninguno de ellos afectó al servicio.
De otro lado, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) interpondrá una demanda judicial contra Fecsa-Endesa y REE por el apagón y reclamará 300 euros por cada día sin suministro y abonado afectado.