La expedición de Fuenterroble de Salvatierra recaló ayer en Lalín con su caravana de carretas, con un hermanamiento simbólico de Guijuelo y la capital dezana
12 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Acercarse al grupo de 300 arrieros salmantinos que llegaron ayer tarde a la Praza da Igrexa de Lalín permite observar de cerca el esfuerzo personal y psíquico que supone llegar a una meta tan espiritual como Santiago. Con el sol de justicia del camino atrás, y al refresco de una sombra vespertina, una de las participantes comentaba que «en el camino no tienes momentos para la soledad, solo para pensar espiritualmente lo que te reporta tu esfuerzo». A pesar del desgaste físico de los peregrinos, el ánimo no decaía. Otra arriera relataba su experiencia: «La verdad no hemos tenido ningún tipo de problema, la hospitalidad de la gente es lo mejor, y si tuviera que nombrar alguna desventaja, diría la dificultad para que todos cumplamos las normas y para poder ducharnos en los albergues». El sacerdote Blas Rodríguez, que sin duda es el alma mater de la organización, decía: «Deseábamos llegar a Lalín porque este pueblo tenía interés en abrirnos las puertas de su casa y de su corazón».
El ambiente en la Praza da Igrexa era espectacular: la gente se veía muy animada, los bares llenos y con el ánimo de diversión por todo lo alto, los arrieros empezaron a tocar Y viva España : y el alcalde de Lalín demostró sus dotes para el pasadoble con una de las peregrinas.
El sacerdote Blas Rodríguez entregó a José Crespo un jamón de Guijuelo en acto de hermanamiento y este le correspondió con un plato con el escudo del Concello de Lalín. «Ojalá nos encontremos de nuevo en un futuro, no muy lejano, y a ver si puede haber un nuevo hermanamiento , pero esta vez seremos los de Lalín los que llevemos el jamón a Guijuelo» comentaba Crespo.
La pasada noche la pasaron en el pabellón de Lalín, para por esta mañana, al alba, continuar su caminata hacia Silleda. La llegada está prevista para hoy a las 20.00 horas a la localidad de A Bandeira: está previsto que actúe el grupo de gaitas Xirandola, y celebrar un homenaje al párroco José Espiño.