Rubén Martínez regresa al primer equipo del BM Lalín

Lorena García Calvo
Lorena García Calvo LALÍN/LA VOZ.

DEZA

16 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El Balonmán Lalín cerró ayer la primera incorporación a la plantilla de Primera Nacional, y lo hizo con un regreso, el de Rubén Martínez. El jugador rojinegro, que la pasada temporada militó en el Nattex, retorna al Balonmán Lalín como jugador, además de incorporarse con fisioterapeuta.

En su momento, los compromisos profesionales de Rubén le apartaron del conjunto de Nacional, y ahora, al disponer de nuevo del tiempo requerido por el primer equipo, retorna. «Agora danse as circunstancias para volver; sempre dixera que me gustaría volver, e así o vou facer», señalaba ayer el jugador, que reconoció dejar con pena al Xabañús. «Paseino pipa con eles, e a verdade é que me da un pouco de pena; o único malo é non poder levarme a uns cantos para o Lalín».

A la hora de valorar su regreso a la competición nacional, Rubén Martínez se muestra ilusionado con afrontar de nuevo un trabajo de entrenamientos más exigente y volver a competir a un ritmo alto. «Agora tócame a min pelexar por un posto no equipo», apuntaba el jugador, que confía en que no le pasen mucha factura las lesiones que arrastró la última temporada. «Tiven dúas lesións, e a última foron problemas nun ombro; penso que puido ser por non adestrar os suficiente, e creo que poderei xogar sen problemas».

Bienvenido

Sin duda el retorno de Rubén Martínez al BM Lalín es una buena noticia de cara a la competitividad del equipo. Los regresos que, sin embargo, ya parecen descartados, son los de Roberto Álvarez y Pachi; este último, por dificultades para compaginar entrenamientos y estudios.

El segundo equipo

Mientras algunas cuestiones empiezan a despejarse, lo que todavía sigue en el aire es lo relativo al segundo equipo. En principio, el BM Deza intentará seguir de forma autónoma la próxima temporada, aunque está intentando atar efectivos. Por su parte, el Lalín estudia ahora la viabilidad económica de volver a formar dentro del club un segundo equipo que, de haber plaza libre, jugaría en Primera Autonómica, y en caso contrario, saldría en Segunda. El club apostaría por una opción que no le suponga desembolsar dinero.