La reunión de la nueva directiva del Balonmán Lalín con la plantilla de Primera Nacional sirvió el viernes como toma de contacto, aunque no se pudo zanjar la continuidad de los jugadores, al menos, no de todos. La directiva rojinegra trasladó a la plantilla la parte económica de la renovación, y su interés en seguir contando con todos ellos; los jugadores, por su parte, expusieron los respectivos casos. Según indicaron desde el club, buena parte de la plantilla ya mostró su disposición a renovar, aunque en dos o tres casos diferentes condicionantes (estudios o domicilio) complican su continuidad. Para intentar atar la plantilla cuanto antes, el BM Lalín pidió a los jugadores un esfuerzo, y en los próximos días se intentará cerrar uno por uno las renovaciones.
Desde el club recordaban que la construcción de la plantilla les atañe en lo que a la parte económica se refiere, pero apuntabna que debe ser Alberto Miguélez, ya confirmada su renovación, el que aborde la parte deportiva con los jugadores. Y es que la nueva campaña puede deparar complicaciones a la hora de acudir a entrenar todos los días a algunos de los rojinegros, por lo que será Miguélez el que tenga que pronunciarse respecto a los condicionantes deportivos.
Continúa Carbón
Lo que ya tiene cerrado el Balonmán Lalín es el cuerpo técnico que se encargará del equipo de Primera Nacional. Tras adelantar en la asamblea del jueves que Alberto seguiría comandando el banquillo la próxima campaña, ayer confirmaron que David Carbón continuará como segundo preparador del primer equipo.
Mientras el conjunto de Nacional tiene ya perfectamente concretados quiénes serán sus responsables, el BM Lalín trabaja para intentar cerrar los entrenadores que se responsabilizarán de la cantera. Con algunos técnicos ya se comenzó a hablar de cara a la próxima campaña, y en los próximos días el club espera comenzar a cerrar también ese capítulo.
El segundo equipo
La dirección del BM Lalín confía en concretar la próxima semana parte de los asuntos que tiene sobre la mesa, y que son muchos, y relevantes; es el caso de la recuperación del segundo equipo, aunque esta cuestión estará condicionada por lo que suceda con el primer plantel. Si finalmente se registrasen muchas bajas en las filas del equipo de Alberto Miguélez, el BM Lalín estaría dispuesto a cubrir vacantes con los siete juveniles que subirían de categoría, aunque para el club esto no sería lo ideal. La primera intención de la dirección rojinegra es dar a los juveniles la oportunidad de que se fogueen en Primera Autonómica antes de dar el salto a Nacional, y ahí entrarían el Deza y el Xabañús.
En principio, el convenio de filialidad existente con el Xabañús no va a renovarse al no darse las circunstancias de interés para ambos clubes, de forma que la opción rojinegra descansaría en el Balonmán Deza, que ayer tenía previsto mantener una reunión para estudiar su continuidad. El considerable número de juveniles que podría subir de categoría, sumado a los efectivos que continúen en el Deza podrían hacer apetecible que los dos clubes firmasen un convenio de filialidad para la próxima temporada que cumpliera las expectativas e intereses de las dos partes.
Queda además todo a expensas de cómo se vaya desarrollando la parte económica, que será determinante a la hora de adoptar unas u otras decisiones.