Cortizo alaba la temporada deportiva del primer equipo y destaca el amor a los colores de la plantilla, a la que se le deben nóminas que confían en pagar
24 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El 17 de junio del año pasado Amalio Cortizo accedía a la presidencia del Balonmán Lalín. Tras semanas de incertidumbre, se ponía al frente de una directiva casi improvisada y que aceptaba el reto de tomar las riendas del club en un momento en el que parecía tambalearse. Diez meses después, y a pesar de las dificultades, asegura que el club le aporta más satisfacciones que dolores de cabeza, y que «en el BM Lalín seguiría hasta de barrendero».
-Queda todavía por concluir la competición para algunos equipos, pero el buque insignia, el equipo de Nacional, ya ha cerrado la temporada. ¿Que valoración hace?
-A nivel deportivo ha ido todo muy bien; el problema es el apartado económico, porque no hay un duro por ningún lado. Las empresas están en crisis, y ahí está el problema. Vamos a sacar la temporada adelante, pero nos está costando mucho.
-¿Hacia dónde apuntan las finanzas del club?
-Confío en que cerremos la temporada «a pre». El viernes tenemos la cena, y esperamos sacar dinero; estamos trabajando en otro proyecto que creemos que nos va a dejar dinero, y aun queda alguna gente por darnos alguna cantidad. Creo que dejaremos la temporada a cero, o con muy poquito déficit. Ha costado mucho porque incluso lo primero que hicimos nada más llegar fue pagar más de 5.000 euros que se debían a Barrios, a la fisio y a jugadores.
-Y en una temporada sin patrocinador...
-No conseguimos patrocinador por ningún sitio; estamos cansados de ir a empresas y buscar por todos sitios, pero todo está muy difícil.
-¿Esa ausencia de espónsor ha obligado a realizar ajustes?
-No, ajustes ninguno, lo que pasa es que te encuentras a mitad de temporada con que no tienes un duro, y buscas por todos sitios; es la historia de este año, el más duro desde hace mucho, mucho tiempo en la economía del club. Gracias a Higinio y a Carbón, que se están moviendo muchísimo, se ha conseguido dinero, pero es muy complicado. El dinero ha venido de socios, subvenciones y lo que vas sacando de empresas.
-¿Los resultados deportivos han incidido de alguna forma en la parte económica?
-No; tomando como referente el primer equipo, la gente no ha respondido en la misma medida al buen trabajo deportivo ni a la idea de que todo lo que tenemos es de casa: la plantilla, el segundo entrenador, Alberto lleva aquí muchos años... Tiene mucho mérito, pero a nivel de apoyo, la gente creo que no respondió como se merecía la gente. No hubo esos llenazos del pabellón de otros años, y creo que, sobre todo los jugadores, se lo merecían.
-Mucho se habló la campaña pasada de que el club había perdido su filosofía, pesando más lo empresarial que el amor a los colores.
-Se había dejado un poco al margen la parte sentimental, pero este año no pasó. Te puedo decir que este año le debemos nóminas a los jugadores, y no ha habido uno solo que nos haya exigido ese dinero, que por supuesto, vamos a pagar. Tiene mucho mérito, y lo digo con la boca llena; nadie ha protestado, y ese es el valor de la parte humana. Además, la imagen de club hay que cuidarla; se fue a Canarias, y no hubo un solo comentario, y cuando se ha ido de cena, se ha pagado a escote.
-¿Asusta pensar en el próximo año a la vista de la reducción de ayudas locales?
-Vamos a remar contracorriente, pero confío en que hablando nos entendamos. Me preocupa, y no. Tenemos varias opciones, y hay la posibilidad de incluir a varias casas como patrocinadores, o a una con la que ya habíamos hablado. Pero por el momento, pensamos en esta Liga, y esperemos que la afición haga un último esfuerzo para la cena del viernes.