El BM Lalín pierde en Oviedo en un partido de arbitraje desquiciante

Lorena G. C.

DEZA

28 mar 2010 . Actualizado a las 03:00 h.

No pudo ser. El Balonmán Lalín cerró con derrota su Liga como visitante al sucumbir 30-29 en la cancha del Base Oviedo. Los rojinegros no consiguieron ofrecer el juego que les ha situado en la tercera plaza de la tabla, y aunque llegaron a tener opciones de empate, no las aprovecharon. El encuentro, al margen del juego de los dos equipos, estuvo marcado por la actuación de los colegiados, que perjudicó a partes iguales a ambos equipos complicando todavía más la continuidad del partido, y desquiciando a unos y otros.

El Balonmán Lalín saltó a la pista del Base Oviedo poco concentrado y desde el principio fue a rebufo de los ovetenses. Los rojinegros no conseguían imprimir intensidad a su trabajo defensivo, y no acababan de encontrar su lugar en la pista. Al final del descanso se llegó con los dezanos cuatro abajo (15-11).

Con la reanudación, el Balonmán Lalín se aproximó al rival en el luminoso, y llegó a empatar el marcador hasta en tres ocasiones. Los dos equipos no encontraban la fórmula indicada para la defensa, y a pesar de que el encuentro estuvo marcado por un ritmo rápido, los rojinegros adolecieron de la intensidad precisa para apoderarse del luminoso. En el trabajo de ataque, los dezanos desperdiciaron balones, y erraron lanzamientos fáciles. Hasta en dos ocasiones el equipo de Alberto Miguélez disfrutó de superioridades numéricas que desperdiciaron a la hora de ponerse por delante en el marcador. En el tramo final del partido, el BM Lalín consiguió aproximarse al luminoso del Base Oviedo, y con cinco jugadores de campo cada equipo en la pista, y a falta de 30 segundos, el Lalín dispuso de un balón para empatar el partido, sin embargo, los colegiados pitaron pasos a Martín, dando al traste con la igualada rojinegros.

La valoración de Alberto

Tras el partido, y después de ser expulsado, el técnico dezano, Alberto Miguélez, lamentaba los dos puntos que su equipo se dejó en Oviedo. El técnico apuntó que la falta de concentración había sido la clave de la derrota dezana, «porque tivemos intensidade, pero non concentración, ademais, non atopamos a clave en defensa». Para Miguélez, su equipo dispuso de las oportunidades suficientes como para igualar el encuentro, pero no encontró el camino en un partido en el que el Lalín falló lo fácil, y no consiguió abstraerse de las decisiones arbitrales. El entrenador del Lalín destacaba que las constantes intervenciones de los dos árbitros habían determinado el partido tanto para los dezanos como para los ovetenses.

Tras el encuentro de ayer, los rojinegros continúan en la tercera plaza, que en función del resultado del Puerto Cruz-OAR, ya podría estar asegurada.