Quejas y sospechas en Paradela por creer que son más que conejillos de Indias en el ahorro energético

Sánchez C.

DEZA

Algunos vecinos de la parroquia de Paradela mostraban ayer sus quejas y malestar, y también sus sospechas, tras comprobar que el Concello ha decidido poner un interruptor que podrá cortar el suministro eléctrico y apagar los cuatro focos de luz pública que existen en el campo de las fiestas, tres en un poste situado en el centro y otro que iluminaba el palco de las fiestas, debajo del cual hay una caseta-bar con objetos de valor y aparatos eléctricos.

Aunque?? podrán siempre usar el interruptor y encender los focos cuando se??precise??para alguna actividad, los vecinos que protestan consideran sospechoso que una medida como ésta, que debería figurar en un plan concreto y conocido para reducir consumo eléctrico en zonas donde sea posible, se adopte sin consultar a la gente, en forma de experimento con conejillos de Indias para ver qué pasa. Pero creen que la decisión se toma por otro motivo.

Señalan que siempre tienen los tres focos del??campo encendidos por la noche??porque está muy cerca el local social de la vieja escuela, y allí hay actividades muchos días a la semana, aparcando muchos vecinos los coches en esa zona iluminada. Y justifican el cuarto foco colocado encima del palco en la necesidad de tener iluminado ese punto por lo que hay debajo del palco, o caseta del bar.

El edil de servicios públicos, Manuel Espiño -quien quizá no tuvo la última palabra en este asunto- explicó ayer que se quiere apagar algunos focos en puntos donde no vive nadie y donde se gasta mucha electricidad sin apenas necesidad. Recordó que hay un interruptor y que medidas similares se van a adoptar en otros puntos o campos de fiestas, como podría ser el de Loimil.