Lalín se enfrenta a la conflictividad laboral que genera la crisis sin SMAC

La Voz

DEZA

El sindicato UGT presentó 215 demandas el pasado año, mientras que en lo que va de ejercicio suma ya 63

18 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Dentro de los servicios que ha perdido Lalín en los últimos años, hay uno de especial significación en los tiempos de intensa conflictividad laboral que genera la crisis: se trata del Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC), primer paso para las reclamaciones de los trabajadores, que de no alcanzar acuerdos en el citado servicio pasan a ser demandas ante los correspondientes juzgados de lo Social. Lalín contó con este importante servicio a partir de abril de 1999, tras gestiones iniciadas entonces por UGT-Deza con la Consellería de Xustiza, con el apoyo también de CC.OO. y CIG. El servicio se ubicó en dependencias de la Oficina Comarcal de la Xunta en la calle Arenal, adonde acudía un profesional una vez por semana para atender los casos que se generaban en la zona.

Fue un proyecto experimental, y varios meses más tarde, la localidad perdió el SMAC, sin llegar a recuperarlo nunca: desde entonces, la situación obliga a tratar las demandas en el servicio de mediación en Pontevedra, capital de la provincia donde los lalinenses también pueden obtener el DNI -tras quedarse la capital comarcal también sin este servicio-, y examinarse del carné de conducir, ante la enésima negativa del Gobierno de España de permitir la realización de las pruebas en Lalín.

Máxima utilización

Para hacerse una idea del volumen de utilización que se está haciendo del SMAC desde la comarca, basta señalar que solo el sindicato UGT tramitó a lo largo del pasado año 2009 un total de 215 demandas ante este servicio de mediación; a lo largo del presente ejercicio, son ya 63 las tramitadas, por lo que de mantenerse estas cifras el año se cerrará con un volumen superior; cifras a las que se suman las mediaciones de CC.OO. y CIG. Todos estos casos se tratan en Pontevedra, con los consiguientes desplazamientos: los trabajadores suelen ser representados por letrados de los sindicatos y evitan el viaje; muchos empresarios, ya poco animados a ir al SMAC, y encima con periplo a Pontevedra de por medio, optan directamente por no comparecer.