La combinación cruzada de gobiernos de distinto color en la Xunta y en A Estrada, durante buena parte de la pasada década, causa notables retrasos en las aspiraciones
28 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.José A. Dono cumplirá dentro de un par de semanas sus primeros mil días como alcalde estradense. Accedió al cargo a mediados de junio del 2007. Sí se han cumplido esos mil días de su victoria electoral, encabezando la lista del PSOE con parte de la vieja guardia y animosos independientes; fue a final de mayo de aquel año. Tras el pleno en el que fue nombrado regidor municipal, aún tardó unos meses en cerrar el pacto con el BNG que permite desde entonces un gobierno bipartito en A Estrada.
Las típicas valoraciones de los primeros cien días del mandato apenas valían para señalar que Dono, o el PSOE, logró ese citado pacto. Con un millar de lunas transcurridas, ya hay más base para exponer una valoración, y un profundo vistazo a la vida municipal durante ese tiempo, a la situación??actual?de?A?Estrada y a las expectativas sobre las grandes aspiraciones; casi obligan a señalar que, al día de hoy, los estradenses ven tantas luces como sombras en esa gestión durante casi tres años. Se podría indicar que en la despensa hay comida y manjares, y en la cocina las potas están al fuego, pero en la mesa solo se sirvió, hasta ahora, pan y agua, y algún kiwi.
Mirando a la Xunta
Antes de citar ?circunstancias que rodean las sombras -aspiraciones que no acaban de fructificar, y que no se ciñen solo a esos mil días de Dono- habría que precisar que A Estrada lleva ocho años sin que su gobierno local cumpla una legislatura entera teniendo amigos, del mismo color político, en la Xunta. Y en este detalle se podrían centrar los argumentos de quienes señalan que A Estrada lleva bastante tiempo paralizada.
Dono accedió a la alcaldía, teniendo a Touriño en la Xunta. Pero carecía de un estradense de peso en el gobierno gallego, o un contacto -Tallón estaba ya en plena retirada- que le cociera bien, o encauzase, ciertos asuntos y los agilizara. No tuvo suerte con las decisiones sobre el PXOM y la idea de partir casi de cero y con redactores nuevos. Le costó un año arrancar, y ahora la Xunta ya no es del PSOE, lo que le obliga a presentar un PXOM impecable .
En los aspectos más positivos de los mil días del mandato de Dono cabría citar los refuerzos de los servicios sociales, una mayor atención ante las necesidades de la zona rural y las mejoras en distintos servicios e infraestructuras. También logró recuperar cierta paz social en el municipio, turbada durante años anteriores por asuntos como el IBI o los SUNC, aunque contentar a Unidade Veciñal o Aedru no sea precisamente algo que compartan todos los estradenses. Sí pueden presumir Dono y los suyos de tener ya en marcha unas expropiaciones para la circunvalación de A Estrada, una variante que ya se intentaba conseguir hace casi veinte años.