Francisco Moldes se perila como el candidato oficial de Mirón para presidir la Cámara

N. D. A.

DEZA

La decisión de Ricardo Mirón de no seguir al frente de la Cámara de Comercio de Pontevedra -de la que depende Deza- deja el sillón de mando vacío, aunque el todavía presidente tiene un candidato entre el actual equipo directivo. Según fuentes consultadas por este periódico, Mirón ha puesto la mirada en Francisco Moldes. No es todavía una candidatura oficial, pero sí hubo conversaciones entre ellos. «Tengo que ultimar unos detalles con la persona que voy a proponer», señalaba ayer Mirón sobre la posibilidad de que el propietario de Supermercados Moldes pueda optar a la presidencia después de las elecciones.

«La Cámara debe tener continuidad, ya para ser presidente de la Cámara hay que pasar cuatro años como vocal», explicó Mirón. En el caso de Moldes, ya es vicepresidente de la institución y aunque ayer no quiso confirmar esta posibilidad, sí reconoció que había mantenido conversaciones con el actual responsable para asumir este cargo. Ayer por la tarde, estaba prevista una reunión entre ambos para ultimar varios aspectos pendientes de la posible candidatura.

Por el momento no se ha presentado ninguna candidatura oficial, aunque los interesados tendrán hasta el próximo 5 de marzo para hacerlo. «Suelen producirse todas hacia el final», explica.

Proceso largo

El proceso electoral es complicado. No se escoge al presidente de la Cámara de Comercio. El primer paso será decidir los 25 vocales, que junto a los cuatro propuestos por la Confederación de Empresarios de Pontevedra formarán el pleno cameral. Será de estos 29 vocales de de donde salga el futuro presidente. Para poder optar a este cargo tendrán que cumplir una serie de requisitos entre los que destaca, tener saneadas las cuentas camerales y tener una empresa desde hace más de dos años.

Ricardo Mirón abandonará la Cámara de Comercio después de casi 30 años formando parte de ella. La viabilidad de Casas Novas era la moneda de cambio para continuar al frente de la institución, pero tras la suspensión de pagos y el ERE con extinción de contrato para toda la plantilla, Mirón decidió no optar a la reelección.