Restaurantes, del casco urbano y de parroquias e incluso de municipios próximos, se llenaron el domingo de comensales. En establecimientos consultados, indicaron que la gente empezó a degustar el cocido pasadas las 12.30 horas, y siguieron entrando comensales hasta las 16.15 horas; en cuanto a afluencia, apuntaron a cifras similares al pasado año, con hasta tres turnos de comida. En este sentido, indicaron que la anticipación del horario -con pregón a las 12.00 horas en lugar del mediodía por las prisas de María Castro, que tenía función en Madrid a las 17 horas- favoreció una llegada más escalonada de gente a comer «porque outros anos chegan de golpe a partir das tres da tarde, cando acaba todo. Así metes polo menos un turno máis de xente», indicó Currás.
La Feira do Cocido no dejó solo negocio en los restaurantes. El campo da Feira Vello registró una amplia presencia de público toda la mañana, incluso hasta las 14 horas, con venta de productos cárnicos y hortícolas. Y si la carne de Lalín tiene fama, tampoco le va a la zaga el pan: no fueron pocos los visitantes que llevaron de regreso a sus casas pan de Lalín, con el fuerte de la venta a los foráneos entre las 12 y las 14 horas, indicaban ayer desde una panadería. También abrió alguna tienda de ropa de la calle Loriga, con una amplia clientela.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios