Alerta en los juzgados por una amenaza ficticia de atentados

DEZA

Varios comunicados daban cuenta en el edificio judicial de una supuesta nota de Interior que avisaba de acciones terroristas

05 feb 2010 . Actualizado a las 10:40 h.

No recojáis ningún móvil que encontréis», pues podrían ser una bomba con «potencia suficiente como para arrancar una mano». Este es parte del contenido de varios comunicados que han aparecido en distintos puntos del edificio judicial de A Parda y que se asegura parten de la Dirección General de Policía y Guardia Civil, así como del Ministerio del Interior. La realidad es que, según confirmaron desde la Comisaría, se trata de amenazas totalmente ficticias y de comunicados, por lo tanto, falsos.

De hecho, en medios policiales se tiene el convencimiento de que el autor de estos escritos es un internauta que reside fuera de la comunidad autónoma y que, en ocasiones, no duda en utilizar el membrete de la Guardia Civil o del Cuerpo Nacional de Policía para darles credibilidad a la hora de difundirlos por la red de redes.

Además, se trata de una notificación que ya circulaba por Internet en junio del 2007.

Además, se suele valer de informaciones veraces que mezcla convenientemente con ficción para dar verosimilitud a las alertas. Así, en el caso concreto de los juzgados de Pontevedra, se alude a que «con los detonadores robados recientemente en Grenoble por ETA» se estarían preparando «atentados indiscriminados» por varias ciudades del territorio nacional, caso de Madrid, Barcelona o Valencia.

La realidad es que lo más cercano en el tiempo que conjuga las acciones terroristas de ETA con la población de Grenoble se remonta a abril del pasado año, mes en el que fue localizado un zulo en el que se ocultaba media tonelada de nitrato amonio y polvo de aluminio, además de veinte litros de agua oxigenada y diverso material para atentados.

Teléfonos con dinamita

En cuanto a la peligrosidad de recoger un móvil o, incluso, un llavero de la calle, esta estribaría en que podría tener insertados unos pocos gramos de dinamita. Lo cierto es que no se tiene ninguna constancia de este modus operandi en el seno de la organización terrorista, si bien desde el 2003 se ha hablado de que ETA podría haber intentado elaborar artefactos explosivos que se activasen por móviles.