Condenados por distribuir droga en Caldas, Cuntis y Silleda

DEZA

La Audiencia Provincial ha despachado con penas de prisión a los tres acusados de distribuir sustancias estupefacientes en las comarcas del Umia y del Deza. Según trascendió ayer, a los dos principales encausados, Juan José Fandiño Campos y Manuel Pego Correa, se les impuso una pena de tres años de prisión, mientras que en el caso de Elsi Paz, ex novia del primero de los encausados, la pena impuesta ascendió a un año y nueve meses de cárcel.

Esta sentencia, que no es firme y que también recoge importantes sanciones económicas para los sospechosos, avala la investigación de la Guardia Civil. Un operativo que fue puesto en entredicho por los abogados defensores, quienes, al comienzo de la vista oral, solicitaron la nulidad de las escuchas telefónicas practicadas, así como de los registros domiciliarios y de las pruebas que se hubiesen obtenido a partir de los pinchazos.

Asimismo, todo apunta en la dirección de que el tribunal provincial descartó que los encausados hubiesen sido coaccionados o presionados para arrancarles una confesión por la Guardia Civil cuando fueron arrestados.

No obstante, la Audiencia, si bien compartió el criterio del fiscal de condenar a los sospechosos por delitos contra la salud pública, no hizo lo propio con las penas que el ministerio público solicitaba: cuatro años y medio para Juan José y Manuel, y dos años y seis meses para Elsi.

En todo caso, lo que aparentemente queda confirmado es que, tanto Juan José y Manuel, se dedicaban a la venta y distribución de pequeñas cantidades de drogas tóxicas de graves consecuencias para la salud, en concreto, cocaína, en las localidades de Caldas, Cuntis, Silleda y A Estrada, entre otras. En este sentido, en su escrito de acusación, el ministerio público mantenía que acudía de vez en cuando a ciertas zonas de A Estrada y de Cuntis a buscar los estupefacientes que después distribuían entre sus clientes, que eran consumidores más o menos habituales de drogas.

En este marco, añadía que los ahora condenados quedaban con los drogodependientes en las proximidades de un bar de Cuntis, así como en las cercanías del domicilio de Pego Correa. Allí intercambiaban la droga por dinero en efectivo.

En cuanto a la intervención de Elsi Paz, ya en su escrito de acusación el fiscal aludía a que su papel fue el de mediar «en varias ocasiones en el desarrollo del negocio de la venta de drogas tóxicas». En este sentido, reseñó que recibía dinero procedentes de las transacciones y, en alguna ocasión, puso en contacto a potenciales consumidores con su por entonces pareja, además de recibir recados.

«Era un supermercado»

Uno de los testimonios más gráficos fue el que prestó uno de los guardias civiles que participó en las investigaciones. A preguntas del fiscal, aseguró que «aquello era un supermercado».