El PSOE y el BNG de Vila de Cruces se pronunciaron ayer contra la medida anunciada por el alcalde, Jesús Otero, de un alza en el recibo del agua. Ambas formaciones consideran que antes de aumentar las tarifas a los vecinos el gobierno debería empezar por recortar gastos «superfluos».
Tanto desde las filas socialistas como de las nacionalistas apuntaron que antes de gravar más las tasas deberían rebajar el personal de confianza, caso de los dos secretarios, así como las dedicaciones exclusivas, así como otras obras que consideran innecesarias. «Sembra o concello de farolas a esgalla moitas de estas alumeando para os toxos», asegura el PSOE. «Está facendo obras en despois saber se van ser útiles. Gástase un montón de cartos en A Carixa e despois non hai aparcamento», aseguró el portavoz del Bloque, Xoán Blanco.
El PSOE recuerda a Otero que en el contrato con la empresa adjudicataria del servicio del agua se fija un alza del IPC. Incide en que ya fue frenada por la oposición vecinal el alza del recibo de la basura. «Non se entende a subida agora que hai crise. Que venda o Audi», aseguró. Ambas formaciones recuerdan que ya en múltiples ocasiones criticaron la falta de previsión del alcalde y no haber economizado gastos. «Foi unha pena que durante a época de vacas gordas non se aprovitase para facer cambios estructurais e de calado», dice el PSOE. «Quéixase dos ingresos cando a ano pasado houbo máis dun millón do Plan E, hai que sabelos administrar. O que non se dá sostido é desta forma e unha chea de amigos traballando», dijo Blanco.