El museo Ramón María Aller de Lalín acoge desde hoy una exposición de su mítica serie «Los Desastres de la Guerra»
05 nov 2009 . Actualizado a las 20:22 h.El dramatismo con que hoy nos cuentan los reporteros de guerra las atrocidades que se suceden en muchos rincones y países del globo tiene sin duda un precursor en Francisco de Goya. Los horrores de cualquier conflicto bélico narrados ahora con cámara de vídeo eran transmitidos con la misma fuerza por el artista aragonés a través los grabados ejecutados a partir de 1810, impresos tras su muerte sobre papel. Buena parte de una de las series más emblemáticas de Goya, Los Desastres de la Guerra , se expondrá desde hoy en el museo Ramón María Aller de Lalín.
En la capital dezana se exhibirán 57 reproducciones de las 82 estampas grabadas por Francisco de Goya en torno a la Guerra de la Independencia española. Unas obras realizadas sobre la base de la primera edición de esta serie, que fue realizada en 1863 por iniciativa de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, 38 años después de que falleciese el genial artista. El Museo Provincial de Pontevedra posee los originales de esa tirada inicial los Desastres, conservada tal como se comercializó en su día, con las estampas encuadernadas en diez cuadernillos independientes. A esa primera impresión siguieron otras en 1892, 1903 y 1906. Una serie de grabados estructura en tres partes, una centrada en la guerra, otra en el hambre que causó y una tercera de crítica sociopolítica con el uso de animales de modo alegórico.
Las estampas realizadas al aguafuerte, con alguna aportación de punta seca y aguada, cuyas reproducciones se podrán admirar en la capital dezana, ofrecen la visión de Goya, cargada de crítica y exenta de reivindicación histórica, sobre el conflicto bélico por la invasión napoleónica pero también sobre la propia irracionalidad de la condición humana. Dibuja los disparates de la guerra pero también sus terribles consecuencias y una censura al poder político, en un compendio de crónica social con una fuerte carga antibelicista. Grabados que concluyó en 1815, cuando ya había regresado Fernando VII a España y que no fueron impresos en serie ante las posibles consecuencias negativas para el artista por su carga crítica. Tan solo se realizaron dos copias, una para el propio autor y otra regalada a un amigo y crítico de arte.
La exposición que ahora visita la capital dezana se organizó por la Diputación de Pontevedra con motivo del bicentenario de la Guerra de la Independencia en el 2008. Ya se ha exibido, además de la propia capital pontevedresa, en localidades como Sanxenxo, Moraña, Meis o Ribadumia. La inauguración en el museo Aller será hoy, a las 12.30 horas.