Los enfermos denuncian que la artritis es causa de desempleo e incomprensión en la familia y entorno
DEZA
La mitad de los trabajadores que sufren artritis reumatoide pierden su empleo en un período de diez años, debido a la evolución de la enfermedad, y no consiguen encontrar otra ocupación laboral. Esta es una de las principales consecuencias de un mal que puede ser muy invalidante y discapacitante y que, además del perjuicio en el empleo, es causa de incomprensión en la propia familia y en el entorno.
Marisa Balado, presidenta de la asociación Artrite Santiago, acompañada de la psicóloga de la entidad, Susana Novás, y del reumatólogo del complejo hospitalario, Manuel Caamaño, defendieron ayer en el Clínico el manifiesto «Otra vida es posible», que las asociaciones de afectados impulsan en España. El documento demanda un diagnóstico precoz de la enfermedad, así como la equidad en el acceso a los tratamientos biológicos. Estos tratamientos, más recientes, disminuyen la inflamación provocada por la artritis y reducen el dolor, por lo que proporcionan una mejor calidad de vida, frenan el deterioro progresivo que provoca el mal, y mejoran la salud.
Marisa Balado explicó que quien padece este mal se enfrenta a situaciones como no poder llevar a casa una bolsa de la compra; no poder abrir un cacharro de la cocina; o coger un cartón de leche ya abierto anteriormente y, si está enroscado fuerte, no conseguir utilizarlo. Estas situaciones suponen una gran incomodidad en la vida diaria y son fuente de incomprensión.
Artrite Santiago tiene 150 asociados. Ayer distribuyó materiales sobre este mal en una mesa informativa colocada en el Clínico. En la documentación explican que la artritis reumatoide es una enfermedad del sistema inmunológico, no de las articulaciones. El mal provoca un ataque de dicho sistema contra las articulaciones de forma indebida, por lo que causa dolor crónico y deterioro irreversible.
El reumatólogo Manuel Caamaño indicó que en Clínico están a tratamiento unas 1.500 personas que sufren artritis, de quienes más de 200 se benefician de las nuevas terapias biológicas. Existe un hospital de día, que se ha ampliado y estrenó recientemente sus renovadas instalaciones, con seis camas y varios sillones, que utilizan estos pacientes y también otros que padecen osteoporosis y otros males.
Caamaño sostuvo que las personas afectadas de artritis reumatoide -un 75% mujeres, y se desconoce por qué las afecta más- pueden tener hasta medio centenar de inflamaciones, que les provocan dolor.
«Queremos que la sociedad se identifique con nuestra enfermedad», insistió Marisa Balado, que es afectada. Afirma que, en su caso, muchas personas piensan que los problemas que presenta se deben a un accidente.
La psicóloga Susana Novás enfatizó la «incomprensión» con esta enfermedad, que tiende a minimizarse o a restársele importancia, y se llega incluso situaciones en las que se estigmatiza a los pacientes.