La empresa de Rodeiro inició ayer las negociaciones con representantes del principal banco deudor
11 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Granitos Monte Faro tiene solicitado un concurso voluntario de acreedores para hacer frente a las deudas. La concursal todavía no ha sido decretada y los abogados de la firma creen que la resolución podría tener lugar en el plazo aproximado de tres semanas a un mes.
Desde la gerencia de la empresa de Rodeiro se apunta que se está intentando hacer todo lo posible por conseguir evitar la concursal ya que entienden que una vez iniciada es muy difícil mantener en funcionamiento la firma.
De hecho de todas las empresas de Galicia que iniciaron un proceso concursal la única que continúa con actividad industrial en estos momentos es Montoto. Conscientes de este riesgo y estas dificultades, la empresa trata de buscar una solución a sus problemas financieros y de crédito bancario de cara a evitar una administración concursal y levantar el concurso antes de que sea decretado.
Por otra parte, ayer representantes del principal banco deudor se desplazaron a la firma para iniciar unas posibles negociaciones. Una vía de diálogo que la empresa confía que de buenos frutos.
La empresa también mantuvo contactos con la Xunta de cara a la solicitud de ayudas, a las que se suma el aval del Instituto Galego da Promoción Económica (Igape) concedido el pasado mes de febrero y que de momento aún no ha sido posible hacer efectivo por falta de un acuerdo con los bancos.
Los representantes de la empresa aseguraron ayer que se está haciendo todo lo posible por mantener la firma y evitar el cierre de la misma. La situación financiera de la empresa ha hecho que está tenga algunos impagos. Algunos de estos acreedores, al parecer, mostraron ya su disposición de negociar con la empresa el pago de estas cantidades.
El principal problema de esta firma dezana continúa siendo el de los bancos. La Xunta, a través del Igape, se ofreció a colaborar con la firma a través de alguna nueva línea de ayudas en marcha. Algunas de ellas fueron aprobadas ayer en el Consello da Xunta, por parte de los responsables del gobierno autonómico se apuntaba que algunas de ellas podrían estar ya en marcha a finales de este mes.
En este caso el problema es el tiempo. Lo primero para la empresa de Rodeiro es poder salvarse de un posible concurso de acreedores para después iniciar otras gestiones de cara a garantizar la supervivencia de la firma y la continuación de la actividad.