Una emergencia poco antes del mediodía de ayer volvió a dejar en evidencia lo ajustado de la plantilla del parque de bomberos.
Uno de los equipos de guardia se encontraba haciendo prácticas de excarcelación en el depósito de la grúa, en A Pulleira, cuando se recibieron en el parque, casi simultáneamente, dos avisos de incendio. La primera alertaba de una densa humareda en el supermercado Froiz de la avenida de Vilagarcía y la segunda de una circunstancia similar en el número 7 de Romero Donallo.
El problema fue que el cabo de servicio, que estaba en A Pulleira, resultó herido mientras realizaba la práctica, por lo que tuvo que ser trasladado por un compañero a Urgencias. Para atender a las dos llamadas, los siete hombres que quedaban decidieron repartirse: tres a Romero Donallo, otros tres a la avenida de Vilagarcía y uno, como siempre, pendiente de la centralita telefónica. En ese momento, sobre las doce del mediodía, solo un bombero estaba en el parque santiagués.
Finalmente, las dos emergencias resultaron ser una sola, lo que rebajó la tensión, pero perfectamente podían haber sido dos incendios distintos. Lo que ocurrió fue que, por motivos que se desconocen, ardió un cuadro eléctrico de servicios comunes en el portal del número 7 de Romero Donallo. El incendio provocó una gran humareda, y las corrientes de aire hicieron que el humo llegase al edificio de la avenida de Vilagarcía en cuyos bajos se encuentra el Froiz. Tan ajustada era la situación que uno de los bomberos desplazados tuvo que llevar, él solo, el coche escalera, ya que algunos vecinos alertaron de que se veía humo en la parte superior del inmueble -humareda provocada también por las corrientes de aire y procedente del mismo incendio-.
La extinción se complicó porque fue necesario romper una puerta de acceso al cuadro de contadores, ya que ninguna de las llaves que tenían en el edificio se correspondía con la cerradura. El humo era muy tóxico, ya que se originó en un cuadro de plástico fijado a una plancha de madera. Esta vez consiguieron resolver, pero el desenlace pudo haber sido otro.