Durante sus dos primeros años de mandato, el actual gobierno bipartito estradense pudo navegar tranquilamente por las peligrosas aguas de las reivindicaciones salariales de los funcionarios y trabajadores del Concello gracias a su disposición a reorganizar la plantilla, con una RPT, y actualizar los salarios. El mar se mantuvo calmado gracias también al buen entendimiento entre el alcalde, José A. Dono, y los delegados de CC. OO., quienes venían a representar, con mayoría, a los trabajadores municipales con menos ganas de dar batalla -al menos por un tiempo- al grupo socialista.
Pero la situación se complicó el pasado jueves, dentro de una semana en la que CC. OO. quería arremeter contra los grupos de Cidadáns y PP después de que sus portavoces solicitasen la congelación de unas bonificaciones que podrían recibir los funcionarios y trabajadores seguramente dentro de este mismo año, una vez se aprobara la RPT.
De dos enemigos, a cuatro
Dichas bonificaciones se fijaron en el 2007, para compensar los desajustes salariales que sufrían muchos trabajadores. Ese año se reservó una partida, equivalente al 5% de la masa salarial, y se repartió finalmente. El 5% similar del pasado año -no repartido- se iba a acumular con otro porcentaje similar en el actual ejercicio.
Cuando PP y Cidadáns sugirieron que, dada la crisis, el notable paro, la seguridad en el trabajo de los funcionarios y otras necesidades del propio Concello, bien se podía congelar el 5% que correspondía a este año, los delegados de CC. OO. afilaron sus garras. Por causas que se desconocían, tardaron en presentar su reacción. Pero seguramente aguardaban a que se pronunciara el bipartito, en la comisión informativa de Hacienda del jueves. Y el bipartito, a su forma, optó por esa congelación.
La reacción sí llegó entonces a las pocas horas. Ayer, responsables y delegados de CC. OO. arremetían contra esa decisión que tuvo el visto bueno de los cuatro partidos presentes en la corporación.
Medidas de presión
Los sindicalistas advirtieron ayer que no van a permitir esa pérdida de las compensaciones pactadas en su día. Señalaron que les han enseñado un hacha de guerra y no se van a quedar quietos, para agregar que preparan medidas de presión y movilizaciones para reconducir la situación.
Después precisaron que el Concello debe cumplir acuerdos, y no tocar el 10% de la masa salarial que se había acumulado a la espera de la RTP.