Familiares, vecinos, colectivos e instituciones rindieron un homenaxe al escritor, maestro, político y figura singular, en su lugar natal de Cortega, en Silleda
14 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Anton Alonso Ríos sería hoy un personaje con libros, películas y un reconocimiento de toda su figura, que tiene merecido, pero fue ocultado por los setenta años de dictadura y silencio, señaló la conselleira de Cultura, Anxela Bugallo, ayer en Camporrapado de Cortegada, en Silleda, donde nació el 15 de agosto de 1887 este maestro, escritor y político que llegó a ser diputado agrario en las Cortes de 1936 y vivió el exilio hasta morir en Argentina en el 12 de octubre de 1980. Bugallo recurrió a Suárez Picallo, con quien compartió exilio, junto también con Castelao, para recordar que en el año 1931 pidió al venir Alonso Ríos a Galicia que le abrieran la puerta mayor, y para pedir ahora los gallegos que Galicia abra las puertas para «recibir a Antón Alonso Ríos como se merece».
Porque el homenaje nacional que diseñaron los colectivos Adellis y Señor Afranio y que encontró respaldo institucional en la Consellería de Cutura y en la de Medio Rural por las vinculaciones del personaje silledense a ambos campos, es el arranque de un proceso de reconocimientos que como se anunció en el acto de ayer ya tiene en marcha una web divulgativa, en proceso una película y está programado un roteiro que seguirá los pasos que marcó Alonso Ríos en su huida de la represión franquista hasta el sur de Galicia y Portugal, como explicó su biógrafo, Bieito Alonso. Recuperar la memoria de tantos años de silencio, abrirle las puertas al conocimiento de todos, el objetivo. Una placa que descubrió Luis, el familiar más próximo en Silleda (tiene otros desperdigados por América y España), recoge en la fachada de su casa natal el mérito del personaje.
El acto resultó una comitiva de reconocimientos especializados cargados de vinculaciones galleguitas y especialmente nacionalistas. Con presencia institucional silledense de la alcaldesa, Paula Fernández, y del edil de Cultura, Manuel Cuíña, y la edil del BNG, Carme Fidalgo, el escenario además de la conselleira, lo fueron ocupando personas con vinculaciones estrechas. Xulio Carballo, referente familiar en el micrófono, recordó haber mantenido correspondencia con su tío entre 1976 y 1978 y dejó referencias directas de que, a los 90 años, Antón Alonso pensaba en regresar para volver a «iniciar a loita como agrarista e para espallala».
La alcaldesa de Tomiño, Sandra González, incidió en un capítulo vital de Ríos, el pensamiento pedagógico, que sembró en ese municipio en 1931 y cuya obra sigue siendo avanzada en cuanto a planteamientos de graduación escolar, inspección, dignificación de maestros, educación de adultos, cuestiones en que trabajaba entonces.
Gonzalo Constenla, el delegado de Medio Rural ligó, el escritor a la tierra y al agrarismo, que sigue vigente en sus planteamientos y en la visión nacionalista más pura. Recordó que como diputado ya preguntaba en Madrid por parcelarias, tasas agrarias y cooperativismo. El presidente de Adellis, Matías Rodríguez, artífice del homenaje, marcó el ritmo del acto que había comenzado con la voz reivindicativa de Roberto Sobrado.