Los vecinos de Agro de Lalín se declaran en suspensión de pagos

La Voz

DEZA

Los vecinos de la asociación de Agro de Lalín de Arriba se declaran en suspensión de pagos. Estos días los afectados por la urbanización están recibiendo en mano las cartas del Concello en las que se les insta a hacer frente a la primera liquidación provisional de los gastos de la urbanización. Unos recibos que en muchos casos se sitúa en torno o supera los 30.000 euros. Será el primer pago de una serie de dos que el Concello tenía previsto pasar en dos meses.

Muchos de los propietarios desconocen aún la cantidad total a pagar, que en algunos casos supera los 80.000 euros. Unas cifras que para la inmensa mayoría son imposibles de afrontar. La urbanización afecta a unos 60 propietarios, de los que 45 ya forman parte de la agrupación creada hace dos meses.

Los vecinos buscan soluciones. Hoy está previsto que mantengan un nuevo encuentro entre ellos. Será a las 20.30 horas en el local social y esperan entrevistarse en los próximos días con el regidor. Al mismo tiempo anuncian su intención de ponerse en contacto con los representantes de PP, PSOE y BNG para manifestarles su problema y buscar soluciones. De momento los intentos llevados a cabo por la asociación resultaron inútiles. Desde este colectivo se intentó vender un paquete de terrenos a los bancos. Se lo ofrecieron a varios, pero la respuesta fue la misma. Los bancos no quieren ni terrenos ni viviendas sino dinero.

El mismo deseo tiene el Concello: los responsables municipales indicaron a los vecinos que tienen pendiente el pago de 1,5 millones de euros a la empresa constructora Taboada y Ramos y que han de hacer frente a él.

Desde la asociación su portavoz destaca que en otros caso es una empresa constructora la que compra los terrenos para urbanizar y se hace cargo de todo, pero aquí no hay ninguna constructora por el medio. Los vecinos también se pusieron en contacto con constructoras pero no están interesadas. Hubo alguna incluso que prevé no construir nada en cuatro o cinco años dada la situación. Desde la asociación se habla de 750 viviendas sin vender en Lalín, a los que se añade un importante número de empresas en suspensión de pagos que en toda Galicia llega a 300 y potenciales reconversiones en sectores como el textil, con peso en Deza.