En la mañana de ayer, un vecino de Santa Mariña de Ribeira denunció la actividad de un aserradero en la parroquia, que sostienen es ilegal. No es la primera vez que los vecinos se quejan, ya que en agosto de 2007, consiguieron que el Concello de A Estrada decretara el cese inmediato de la actividad del aserradero y su consecuente clausura, amenazando incluso con el precintado del local. Con todo, el dueño del negocio parece mantener sus actividades ignorando la orden municipal.
Los vecinos de Santa Mariña de Ribeira se quejan de la situación, alegando que la nave no tiene espacio sufuciente para guardar toda la madera que tratan, con lo que invaden la vía pública dificultando el tránsito de los vehículos, y ocupan sin permiso parte de la finca de uno de los vecinos. Además, protestan por las molestias ocasionadas por el ruido generado, y hacen constar que el aserradero está pegado a una casa de turismo rural y a varias residencias de habitantes del lugar.
El dueño de la empresa solicitó en 2001 al Concello estradense permiso de apertura de su negocio, pero el estudio realizado sobre la propuesta decretó que era imposible, ya que no respetaba la legalidad en términos de contaminación acústica y no acústica. Pero el propietario del aserradero decidió presentar un recurso contencioso-administrativo, consciente de que al ir a juicio iba a demorarse la resolución de la sentencia.
Los vecinos, preocupados al ver que nada cambia, decidieron acudir al concello para hablar con la edil de Urbanismo. La responsable de esta concejalía, Irene Aguiar, les ha comunicado que ese tema está zanjado, y que dan por hecho que el aserradero ya no está funcionando. Extrañados ante esta respuesta, los residentes de Santa Mariña de Ribeira piden que las autoridades se personen en la nave para que vean que allí se sigue trabajando, a lo que según los vecinos Irene Aguiar contestó que es imposible, debido a que no disponen de personal en estos momentos para hacerlo, y tener que actualizar todo el papeleo que le dejó el gobierno anterior.