El Concello de Lalín presentó alegaciones contra la demanda de la UTE AVE-Lalín para verter 45.400 metros cúbicos anuales de aguas residuales al río Abeleda y un afluente, y al río Asneiro. El técnico municipal Xosé Manuel Méndez estudió la solicitud en Vigo -hecho que criticó el edil Román Rodríguez, y que atribuyó a un afán de entorpecer las posibles alegaciones-, y destaca los elevados pH de las aguas que se quieren verter: 10,43 en la planta de hormigón; 7,55 en el túnel de Vila; 10,03 en el de Abeleda, que superan el límite máximo permitido por Augas de Galicia -de 5,5 a 9,5, y en todo caso el pH neutro -7,1 a 7,6-. Indica Méndez que el aporte de 25.633 metros cúbicos al río Abeleda es un elevado aporte, y de con pH superior a 10, de no corregirse «modificaría en tres unidades o pH volvéndoo considerablemente básico con afección para a bioloxía do río e con dificultades para o hábitat piscícola».
Plantea el técnico, en este sentido, que el proyecto habla de que se ejecutará un sistema de corrección de pH, pero subraya que «o verquido se está facendo neste momento e non consta a súa corrección». Por otra parte, plantea que los vertidos se vienen realizando desde el 2006 sin autorización, lo que generó varios casos de turbidez denunciados en ocasiones, y reflexiona que «cando estes verquidos sexan autorizados xa estarán finalizadas as obras ou próximas ao seu remate».
La alegación municipal recoge que existen otros lugares donde se hacen vertidos y para los que no se pide autorización, caso de la salida del túnel de Vilar o vertidos no analizados como óxido de hierro en el túnel de Abeleda. Por contra, «a balsa de terra da planta de formigón de Costoia (Vilanova) que figura no proxecto de solicitude xa non existe na realidade, polo que se supón que xa foi vaciada».
Con este panorama, el concejal Román Rodríguez demanda investigar todas estas irregularidades para su corrección; exigir la neutralización y decantación de las aguas de vertido al sistema fluvial a fin de que no modifiquen el pH ni aporten tierra al cauce; declarar todos los puntos de vertido donde se haga aporte de aguas alteradas a los cauces fluviales; y aplicar medidas sancionadoras, si procede, exigiendo la restauración medio ambiental de lo deteriorado.
El edil habló de despropósito de Augas de Galicia por permitir que «o Adif, Fomento, verta estas augas sen ter o permiso aprobado». Dijo así que «todo o feito era ilegal».