El alcalde insistió ayer en que el Ayuntamiento está dispuesto a escuchar a los ganaderos de Amio «todo o que haxa que escoitalos», pero sostiene que lo que «non pode haber é unha actitude de imposición e de negativa absoluta a facer ningún tipo de cesións, sobre todo cando o Concello é o propietario da instalación e o que a pagou, menos a modesta subvención da UE». Bugallo -que respondió a las críticas de la portavoz del BNG sobre como se ha llevado este proceso con un lacónico «aínda que todos somos goberno case sempre as máis duras lle tocan a un»- reiteró que Raxoi quiere un acuerdo con los ganaderos, pero partiendo de que se reserva la potestad de hacer el calendario anual. Dice además que los sectores económicos, si hay que elegir, están más con su uso para ferias de exposiciones.