Ya hay sanción para la trifulca sucedida en el partido de Liga entre el segundo equipo del Portadeza Lalín y el Tirso de Molina el pasado día 11. El Comité Territorial de Competición de la Federación Galega de Balonmán hizo pública ayer su decisión. El Comité acordó sancionar al Club Balonmán Lalín con el apercibimiento del cierre de la cancha de juego y una multa económica de 601 euros por una infracción considerada leve, según se recoge en el artículo 54 del Reglamento de Régimen Disciplinario en el que se basa dicha decisión. El reglamento, en sus apartados a y f, los aludidos por el Comité, se refiere a «incidentes de público que no tengan la consideración de graves», y a la no adopción de «todas las medidas de prevención necesarias para evitar alteraciones del orden o del juego (...)» por parte del club.
Al margen de la sanción económica y del apercibimiento al Lalín, el comité acordó imponer tres partidos de suspensión a los jugadores Diego Méndez y Miguel Roibás en base al artículo 34 del Reglamento de Régimen Disciplinario, que considera como falta leve y sancionable «el que insultare, ofendiere, amenazare o provocare» al equipo arbitral, oficiales o dirigentes deportivos, o bien a miembros del equipo contrario, compañeros o espectadores», siempre y cuando «no constituya falta grave».
También tres partidos de suspensión es también la sanción impuesta al delegado del club dezano, Antonio Taboada. El comité achaca el «incumplimiento de las funciones (...) preceptuadas en el Reglamento de Partidos y Competiciones para los «oficiales de equipo» que desempeñen funciones de Delegado de campo (...)». El presidente del Balonmano Lalín, Higinio Gulías destacó ayer, referida a la sanción a Taboada, que «imos a falalo esta noite -por ayer- pero posiblemente recurramos a do delegado, porque ese día estaba como delegado de equipo, e non cumpría as funcións de delegado de campo».
Gulías destacó que «o que pasou ese día vai en contra da filosofía do noso club. Estamos absolutamente en contra de calquera tipo de violencia, porque a nós só nos interesa a parte deportiva».
Sanción al Tirso
El Tirso de Molina tampoco se va de rositas. El Comité de Competición de la Federación gallega acordó imponer al club de Poio una sanción de apercibimiento por «la conducta incorrecta y antideportiva de los jugadores con actos reñidos con los derechos de hospitalidad y respeto a las instalaciones, publico, contrarios o árbitros».
Los dos clubs tendrán ahora un plazo de 10 días para recurrir ante Apelación las decisiones de Competición.