El asesor urbanístico del Concello de Lalín, Javier Bugallo, desveló ayer la propuesta idónea para la ubicación del tercer polígono industrial de Lalín: una franja de 143 hectáreas en Catasós, junto a la conexión de la autopista AP-53 y próxima a la N-525 y la Fraga de Quiroga. Es la alternativa destacada de un estudio en el que se forzó la inclusión de cinco opciones, ya que dos de ellas -ampliaciones a Lalín 2000 y Botos- apenas eran viables. Los otros dos enclaves barajados fueron una zona de 180 hectáreas en la PO-533, en la zona de Maceira; y una gran área de 255 hectáreas entre Goiás y A Veiga, en la N-640.
Esta última opción fue finalista, en opinión de Javier Bugallo, junto a Catasós. Pero como condicionantes negativos para Goiás, el técnico apuntó que su accesibilidad está condicionada por el desarrollo de la circunvalación exterior de Lalín, por lo que su disponibilidad inmediata se vería muy limitada; además, es una zona de usos agrarios con varias granjas en funcionamiento. De este modo, la propuesta de Bugallo se centró en Catasós, teniendo en cuenta la amplia extensión disponible y su conexión al eje de infraestructuras viarias de alta capacidad que cruza Lalín. Una circunstancia que se considera clave en un polígono con fuerte orientación a servir de plataforma logística, aprovechando la situación de Lalín, que a través de la autopista le sitúa a poco más de una hora de las principales ciudades de Galicia, y permite su conexión con la Meseta.
Terrenos por expropiación
Al inicio de la reunión, el alcalde Xosé Crespo anticipó la intención del gobierno local de hacerse con los terrenos del polígono mediante expropiación. Y recordó que la nueva Ley del Suelo permite a la administración expropiar según los usos actuales del suelo: «Se expropia co valor actual; se é suelo rústico, exprópiase como tal. O Concello expropiará o 100% dos terreos a prezo rústico», indicó, apuntando la pretensión de afectar ya un mínimo de 100 hectáreas. El desarrollo del tercer polígono industrial podría hacerlo una empresa mixta entre Concello y los propios empresarios que demandan suelo, una demanda cifrada en una encuesta de la AED en 380.000 metros cuadrados.
Las 143 hectáreas de Catasós se distribuyen en 729 parcelas. Se trata de suelo rústico común, sin afecciones que limiten su uso, a excepción de un regato que desemboca en el Asneiro, y la propia proximidad a la Fraga de Quiroga -está a 200 metros del ámbito protegido por el PXOM y a 500 del monumento natural- por lo que Bugallo propone una franja de protección medioambiental. Como ventajas, el uso es de monte bajo, sin actividad ganadera y agrícola. La propuesta no encontró oposición, por lo que de inmediato se comenzará a tramitar la modificación puntual del PXOM: el objetivo, tener los terrenos disponibles en cuatro o cinco años.
