Con la prensa como testigos, José Antonio Dono, Raquel López y los integrantes de sus respectivos grupos municipales firmaron ayer el documento que recoge las condiciones y compromisos del pacto que cerraron oficialmente el pasado fin de semana PSOE y BNG para asegurar un gobierno fuerte y con mayoría en el Concello de A Estrada.
Todos los detalles del acuerdo ya son de dominio público, aunque puede resaltarse que las siete delegaciones anteriores pasarán a ser ahora diez. Hay tres más, las justas para que cada edil del BNG sea responsable de un área. Raquel López, que será también primer teniente de alcalde con dedicación exclusiva, se encargará de Medio Rural, María Isabel Ruiz de Hacienda, y Xoán Carlos Castro de una o dos áreas a elegir entre Deportes, Turismo y Participación Ciudadana; desechará quizá una, que pasará a depender también de Raquel, que será alcaldesa accidental cada vez que Dono enferme, viaje o esté de vacaciones. Espiño -otra vez, de Isaac bíblico - pierde sus competencias en Medio Rural y Hacienda; se encargará ahora de la delegación de Medio Ambiente, Servicios Urbanos y Empleo, y pasará a ser segundo teniente de alcalde.
Pleno extraordinario
Las demás delegaciones seguirán contando con los mismos responsables actuales, aunque Sanmartín Obelleiro y Montse Maceiras pierdan competencias, respectivamente, en Juventud y Turismo.
De todas formas, se convocará un pleno extraordinario en breve, para aprobar todos los cambios en el organigrama del gobierno local. Presumiblemente ya se planteará una propuesta para fijar la dedicación exclusiva de Raquel López, y otra a media jornada para quien queda al frente de Urbanismo.
La junta de gobierno local seguirá teniendo ocho miembros. Antes eran todos del PSOE, pero ahora dos serán de la formación nacionalista. Habrá nueve comisiones informativas, en las que antes el PSOE, solo, no tenía mayoría. El BNG tendrá la presidencia en dos.