Cualquier rival que se siente frente a Ramón Escudeiro sabe que tiene muchas papeletas para perder. Se bate con un campeón de España invidente en categoría juvenil y al tercer clasificado en el Campeonato del Mundo.
-Da miedo sentarse ante alguien tan joven y con tantos títulos, ¿cuantos van?
-Qué va, tengo varios premios, pero nada más. Me encanta jugar.
-¿Cómo se distinguen las piezas en un tablero para invidentes?
-Las casillas negras están un poco más elevadas y las piezas las distinguimos porque tienen una marca encima.
-¿Y cuando juega con videntes?
-Solemos hacerlo con dos tableros para evitar que al tocar las piezas podamos tirar las suyas. Pero esto lo hacemos muchas veces, independientemente de la condición del rival.
-¿Se celebran muchos torneos para vosotros?
-La ONCE destina cada vez menos dinero para organizar torneos. No le interesa porque no es un deporte paralímpico.
-¿Te gustaría triunfar como ajedrecista?
-Por gustarme, desde luego, pero es muy difícil y ahora hay menos torneos que antes.
-Es muy joven, ¿cuánto tiempo lleva jugando?
-Tengo quince años, pero desde los ocho llevo jugando al ajedrez, gracias a mi padre que fue el primero en enseñarme.