La financiación de los bomberos está que arde. El conflicto larvado que mantienen Xunta y Diputación en torno a al sostenimiento de los parques estalló ayer al amenazar el ente provincial con replantear su participación en cinco servicios comarcales. Además de revisar las aportaciones para el mantenimiento de estos parques, actualmente repartido al 50%, la Diputación exige la creación de una gerencia única para toda la provincia.
Las discrepancias quedaron ayer de manifiesto con la inauguración del nuevo parque de bomberos de O Porriño, previsto para dar servicio a diez municipios. Ante el conselleiro de la Presidencia, José Luis Méndez Romeu, y en presencia de alcaldes de la zona, el presidente de la Diputación, Rafael Louzán, aseguró que el ente provincial se gasta más de tres millones de euros (500 millones de pesetas) en los cinco parques y que es necesario negociar «unha nova financiación» para el mantenimiento de los gastos. «En caso contrario -advirtió- a Deputación podería replantexarse a súa participación nestes centros».
Louzán también reclamó una gerencia única para los cinco parques con el objetivo de mejorar la gestión y el servicio que prestan. En la actualidad funcionan en la provincia los de Deza (con sede en Silleda), O Salnés (sedes en Ribadumia y Vilagarcía), O Morrazo (ubicado en Bueu) y Baixo Miño (O Porriño).
Ejemplo de utilidad
Louzán aprovechó la presencia de Méndez Romeu para devolver a la Xunta algunas de sus últimas críticas a los organismos provinciales. A este respecto subrayó que los parques de bomberos son un ejemplo «da utilidade das deputacións, algo que algúns cuestionaron desde a Xunta» y también dijo que eran un paradigma «do modelo territorial da nosa provincia que son outros o que non o teñen claro».
La actuación en Baixo Miño forma parte de un plan global que pretende que el 100% de la provincia tenga un parque de bomberos a menos de 20 minutos, una meta que fue ratificada ayer por Méndez Romeu tras poner de manifiesto la colaboración de la Xunta y la Diputación en esta materia.
El parque inaugurado en O Porriño alcanzó un coste de 1,6 millones de euros de los que la Diputación aportó 1,3 millones con fondos de proyecto europeo Cofroem. Los 300.000 euros restantes salieron de las arcas de los concellos (20%), de la Xunta (40%) y de la Diputación (40%). El parque contará con 17 bomberos y un sargento que tendrán a su disposición tres vehículos de extinción, una nodriza de 8.000 litros, un camión para accesos complicados y un camión con un brazo articulado de 19 metros de altura.
Además de los cinco parques cofinanciados, en la provincia funcionan los de Pontevedra y Vigo que prestan también servicio a los municipios más cercanos a estas dos ciudades. La compensación por dichos servicios está aún por definir, pese a que el problema lleva planteado más de un lustro.