La yudoca lucense volvió por sus fueros en Rusia
Lanzó un aviso hace tres semanas en Suecia, donde se impuso en una prueba de la Copa de Europa. Y ayer, Sara Álvarez regresó a la cumbre del yudo por la puerta grande. Luchó en Tyumen (Rusia) por el cetro continental sub-23, en categoría de más de 78 kilos, y fue derribando a cada una de las rivales que se cruzó en su camino. La medalla de oro vuelve a pender de su cuello. Una de las grandes esperanzas del panorama español brilló de nuevo con luz propia después de superar una grave lesión de rodilla.
El camino de Sara Álvarez hacia el cajón más alto del podio no fue sencillo en el Europeo disputado en Rusia. En primera ronda se deshizo con un ipón y un yuko de Marta Rózga, medalla de bronce de Polonia.
De esta manera, quedó allanado el camino hacia cuartos de final, donde esperaba Urska Urek, campeona eslovena y una de las candidatas al título europeo. Sara Álvarez la borró del tatami en 1.22 minutos. La caza de la medalla se abrió entonces de par en par para la lucense.
Janine Penders, campeona holandesa y medalla de oro en el Europeo sub-20 de la pasada campaña, aguardaba en semifinales. Pero Sara Álvarez estaba desatada. Con un ipón, resolvió la contienda en un minuto y medio.
El último escollo que tuvo que sortear fue Maria Gorbunova, la subcampeona rusa, que actuaba como local. Con un yuko, Sara Álvarez volvió a saborear la gloria.
La yudoca lucense mostró su calidad y firmó un triunfo sabroso en Tyumen. Superada la grave lesión de rodilla que padeció hace dos años, en un combate contra la ucraniana Iryna Kindzerska, Sara volvió a reinar. Con 21 años recién cumplidos, el sueño olímpico vuelve a latir.
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