Lendoiro arremete contra la prensa

la voz / a coruña

VIGO

El presidente del Deportivo sorprendió ayer con una de las ruedas de prensa más agrias que se recuerdan en A Coruña.

04 oct 2011 . Actualizado a las 19:16 h.

Lendoiro sorprendió ayer con una de las ruedas de prensa más agrias que se recuerdan en A Coruña. El presidente del Deportivo había convocado a los medios de comunicación (La Voz continúa vetada en sus comparecencias públicas) para que transmitieran sus planes de captación de socios. A la conclusión de esto, cuando los periodistas comenzaron a preguntarle por los graves problemas que tienen al Deportivo enfangado en numerosos conflictos judiciales y con la FIFA, el dirigente se encaró con los allí presentes con reproches, exigiendo un trato favorable incluso en aquellos temas jurídicos en los que el Deportivo no tenía razón.

Después de atacar directamente a varios medios de comunicación por informar de los fallos judiciales y de la FIFA contrarios en los conflictos que tiene abiertos con el Vecindario y el Nacional de Montevideo, Lendoiro se quejó de que los medios informativos no publicaran con mayor frecuencia que entre el Racing de Santander, el Zaragoza, el Las Palmas y el Betis le deben al Deportivo «entre ocho y nueve millones de euros».

Sin embargo, no quiso explicar asunto por asunto en qué consiste esa deuda. Solo se limitó a decir que en el caso del Las Palmas era todavía por la venta de Schurrer, que dependía de un juez y en la isla lo estaban «tapando». Tampoco dio una respuesta convincente cuando fue preguntado por qué motivo el Deportivo no denunciaba a los clubes que le deben dinero, del mismo modo que los acreedores hacen con la entidad blanquiazul. Simplemente, dijo que esos clubes estaban en concurso de acreedores y como no le pagaban él no podía pagar.

Sobre el Vecindario aseguró que todo seguía igual y en el caso del Nacional volvió a recordar que los medios se enteraban de los fallos de la FIFA antes que él. La rueda de prensa concluyó con un periodista dirigiéndose a Lendoiro y diciéndole: «Con estas palabras el que se desacredita es usted».