El informe de la auditoría que acompaña a las cuentas que esta tarde somete Lendoiro a la aprobación de los accionistas del Deportivo es el más duro de los que ha elaborado Olszewski Auditores. Hasta el punto de que más de la mitad del activo (71 de 125 millones de euros) están bajo sospecha, lo que cuestiona el estado patrimonial de la entidad.
En esta ocasión, además de no pronunciarse por la falta de información y añadir varias correcciones e incertidumbres, la auditora retoma una salvedad que ya incluyó en el informe del ejercicio 2006-2007, y que, pese a que no se subsanó, no aparecía reflejada en los informes de los ejercicios del 2007-2008 y 2008-2009: la revalorización de activos que no contempla la legislación actual.
En el 2007, la auditora Rocío Diaz, expresó sus dudas por un beneficio extraordinario de 47.590.677 euros, procedentes de una revalorización que entonces consideraba «opuesta a los principios de contabilidad generalmente aceptados».
Dicha cantidad correspondía a las tasaciones que la Liga de Fútbol Profesional y otros «profesionales independientes» habían realizado sobre algunos apartados del inmovilizado material e inmaterial. Lendoiro tasaba en 18,6 millones de euros el valor de una plaza en Primera División, algo con lo que no puede comerciar. En las cuentas también aparecían 18,05 millones por concesiones administrativas, como el estadio de Riazor (propiedad que el Ayuntamiento cede a cambio de un euro anual) y el Playa Club, otra concesión con la que tampoco se puede comerciar.
Ahora, la auditoría vuelve a expresar una salvedad por la inclusión de activos por 71.177.685 euros que corresponden a las mismas tasaciones y cuyo volumen es lo suficientemente elevado como para resultar decisivo en la valoración de las cuentas.
Pero los más de 70 millones procedentes de diversas tasaciones que engordan los activos no son los únicos de dudosa procedencia. Así, se recogen 8.337.145 euros como «derechos de adquisición de jugadores», una cantidad que ya figuraba en el balance de situación del ejercicio 2006-2007 y que, tres años después, permanece inalterable.
A pesar de que la Cuenta de Pérdidas y Ganancias del 2008-2009 recoge un beneficio de 30.331 euros, si se aplicaran las correcciones que pide la auditora, el Deportivo había perdido 5,7 millones de euros, ya que al beneficio habría que restarle 1,75 millones de Canales (2,25 y no 4 millones), otros 3,56 millones por intereses a Hacienda que no se contabilizaron y 460.000 euros por revalorizaciones no contempladas por la ley.