Este comentario, en contra de lo habitual, no se dedica al Liechtenstein-España celebrado anoche y presentado a los aficionados como «partido de clasificación para la Eurocopa-2012». Dicho así, y así figuraba en los carteles oficiales, resulta curioso decir que este partido (?) fue llevado a un Principado, situado entre Suiza y Austria, con 35.000 habitantes en total.
Liechtenstein está considerado como uno de los mayores paraísos fiscales. Su capital, Vaduz, tiene 5.100 habitantes y, según leo, allí están domiciliadas 73.700 empresas ¡más de 14 por habitante! En Aeulesstrass, su calle principal, hay más bancos (entidades financieras, no bancos para sentarse tras un paseo) que comercios o cafeterías.
Allí no juegan al fútbol ni los niños porque el esquí alpino es el deporte nacional. Incluso renunciaron a participar en el europeo de fútbol sub-17. En las categorías inferiores juegan niños y niñas juntos para completar el once.
A este paraíso fiscal llegó anteayer, con Ángel María Villar al frente de la expedición, la selección campeona del mundo. Fútbol y negocios caminan cada vez más unidos.