Hace cinco años Eduardo Lamas se presentaba en sociedad como nuevo presidente de un Liceo en el que se marcaba el objetivo de mantenerlo 30 años más en la élite. Un lustro después, aquel proyecto presenta numerosas fisuras que el máximo responsable del club no acierta a recomponer. Estas son las grietas verdiblancas
LA CANTERA
Sus principales jugadores júniores y juveniles se han marchado al Cerceda.
Los canteranos han apostado por un club nuevo que los ha ilusionado por un motivo: les ha presentado un proyecto convincente capitaneado por un entrenador coruñés acostumbrado a trabajar con la cantera, Juan Copa, que también dejó la entidad verdiblanca. Entre los que se han marchado destacan los internacionales Adrián Boo y David Torres, así como Sergio Huelves, hijo del mítico portero verdiblanco. Mientras, Eduardo Lamas ha echado mano de un entrenador asturiano, Estanis, para dirigir el hockey base en el club. Hasta ahora, esta labor siempre la habían desarrollado técnicos, que aunque no fueran coruñeses, sí que habían sido durante años jugadores del Liceo.
la directiva
Solo ejercen dos compañeros en el equipo de gobierno
En el 2005 presentó un equipo de gestión en el que le acompañaban ocho directivos. De ellos, solo quedan ejerciendo dos en el club: Emilio Romay y Daniel Echeverría, con quien mantiene una fría relación. Otros dos figuran en el staff directivo, pero su presencia es testimonial: Javier Chaver y Javier Hernández.
El resto se han ido yendo poco a poco. Juan Gómez y Gelasio Garea alegaron problemas profesionales. Lo mismo que Javier Cairo, si bien este último eran conocidas sus discrepancias con Lamas en el tema de la cantera. Tras varias décadas ligado al hockey en el colegio Liceo La Paz, Cairo defendía que el centro escolar debía gestionar la base hasta el segundo año juvenil, a lo que el presidente siempre se negó.
Pero la marcha más sonada fue la de Carlos Figueroa. Llegó como el gran fichaje de Lamas y lo nombró directivo responsable de la parcela deportiva. Meses después, tras semanas sin dirigirse la palabra con el presidente, el prestigioso técnico se fue sin que nadie diera una explicación.
entrenadores
Cuatro cambios en cinco años
Aunque su mandato oficial se inicia en la temporada 2005-2006, Lamas ya venía ejerciendo desde un año antes como máximo responsable verdiblanco. Sin embargo, su anterior cargo de director xeral para o Deporte le impedía ejercer como tal durante dos años, por lo que no podía figurar. Y si durante su mandato (oficial y no oficial) ha destacado por algo, ha sido por su facilidad para cambiar entrenadores. Primero apostó por un desconocido como Paco González para suplir a Carlos Gil, a quien no le comunicó que no seguiría en el club tras la campaña 2004-2005. Al novato técnico lo destituyó a los pocos meses, cuando el equipo flirteaba con el descenso. Puso a Juan Copa al frente con el objetivo de salvar al Liceo de un histórico descenso. El coruñés lo logró, pero su puesto ya estaba adjudicado a José Querido. Sin embargo nunca estuvo en sintonía con el portugués, con el que empleó la táctica del desgaste. Pero el veterano entrenador luso aguantó y concluyó su contrato. Meses antes, Lamas, que necesitaba ganar un título, ya había atado a Carlos Gil, al que se encomendó después de haber provocado su salida por la puerta de atrás cinco años antes.
economía
Adeuda mensualidades
a varios jugadores
El impago a los jugadores del actual plantel y a algunos ex jugadores llega a alcanzar los tres meses en algún caso. Los problemas económicos son importantes y le han hecho perder gran potencial de cara a la próxima temporada, con las marchas de Gual y Llaverola.
familia
Sus dos hijos ya juegan
en el primer equipo
Entre las críticas que recibe Eduardo Lamas es la presencia de varios miembros de su familia y cercanos ene l club.
Sus dos hijos ya disfrutan de un puesto bien remunerado en el primer equipo verdiblanco, mientras otros como Pablo Cancela o Toni Pérez, el máximo goleador de la OK Liga la temporada pasada, no encontraron un lugar entre los elegidos. Además cuenta con otros familiares ocupando diferentes cargos en el club.