Lotina trata de alejar nubarrones

DEPORTES

Pasada la euforia por la conquista del Mundial de fútbol en Sudáfrica, el fútbol entra de nuevo en su incertidumbre de la Liga, campeonato que hizo sonar el pistoletazo de salida, y paralizarse de inmediato. De esto ya se habló.

Hoy se trata de reflejar el pesimismo que puede observarse en el ambiente futbolístico español. En el más próximo, refiriéndonos al deportivista, destaca el comportamiento de Miguel Ángel Lotina, esforzándose en solitario uno y otro día en predicamentos a favor de todo lo que le rodea en el Deportivo. Incluso atreviéndose a prometer goles por parte de unos delanteros que parecen empeñados en ir contra cierta campaña comercial que destaca su eslogan afirmando lo siguiente: «Sin goles, no hay fútbol».

Haberlo, sí que lo hay, pero el que nos ofrecen es tan aburrido que los aficionados no lo resisten. De ahí que los graderíos de muchos campos aparezcan semivacíos, por el rechazo continuo que hacen seguidores de los equipos de este tipo de espectáculo (?).

Quedó atrás la euforia general de la primera decena de agosto, pleno verano, y apenas puesta la Liga en marcha se nos recuerda esa otra frase muy repetida en el fútbol: «Ya vendrá el invierno...».