El Deportivo B se creció en el último cuarto de hora y arrancó un empate de penalti sobre la bocina
Triste epílogo al primer capítulo liguero que escribió el Lugo. Los rojiblancos, que tenían el triunfo encarrilado bien entrada la segunda parte, se durmieron antes de que el rival dejase de respirar. Desperdiciaron un 2-0 a favor en el tramo final del derbi y el Deportivo B rescató su lado más ambicioso para igualar la contienda en el límite del tiempo merced a un penalti transformado por Dani.
La posesión se convirtió en monopolio del Lugo en los compases iniciales del encuentro. Los rojiblancos se adueñaron de la parcela ancha y enseñaron las uñas a un adversario que no perdió la compostura ante la hiperactiva puesta en escena de los locales. Ballesteros e Iván se dieron una paliza kilométrica, pero los de Quique Setién no alcanzaron a plasmar su dominio con alguna amenaza seria para el guardameta del Fabril.
El pulso del partido se detuvo por completo desde el minuto veinte. El Deportivo B exigió su pedazo del pastel de la posesión y adormeció a un Lugo que se aplatanó por completo por primera vez. Hasta que, en un error en la circulación de un defensa del cuadro coruñés, los rojiblancos organizaron una contra eléctrica. Ballesteros no pudo superar el pecho de Diego, pero sí lo hizo Arroyo, que sacó petróleo del rechace para fundir las redes de los visitantes.
El conjunto lucense elevó un punto la intensidad en la segunda mitad. Lo suficiente para domar a un Fabril que sacrificó un punta para taponar las bandas. Escalona se estrenó con una gran intervención después de un remate de Raúl. Y, minutos después, Cristóbal galopó por la banda para ubicar el esférico en la cabeza de Ballesteros. El ariete afiló el colmillo y estrenó su puntería con un colocado remate al que Diego Rivas sólo pudo responder con la mirada.
Todo parecía resuelto y el Lugo se durmió. La autocomplacencia se convirtió en la peor enemiga del conjunto de Quique Setién. Y el Deportivo B no desaprovechó la ocasión que se le presentó para extraer petróleo del aparente menosprecio del rival. Chirri recortó distancias a la contra y Dani, sobre el límite, envió las tablas al electrónico después de transformar un penalti protestado por los locales.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios