Mourinho se gana un pase para el Bernabéu

DEPORTES

El tanto de Piqué solo alcanzó para dar morbo al descuento de un duelo que los italianos jugaron con diez

29 abr 2010 . Actualizado a las 13:50 h.

Ganó Mourinho. Por goleada. El técnico luso logró que fueran los jugadores del Barça los que odiaron su profesión durante todo un partido. Desesperados. Impotentes frente al otro fútbol. El de apostarlo todo al no juego ni dejo jugar.

El billete del Inter para el Bernabéu se imprimió hace años en un modesto estadio de Portugal. La cancha del Vitoria de Setúbal en la que el joven José hacía de apuntador para el señor Félix. Ha pasado el tiempo y el hombre que preparaba extensos informes sobre cada rival del equipo de su padre ha evolucionado hasta llegar a autoabastecerse. Él escribe la receta y cocina cada encuentro. Como el de ayer, concebido como un choque de 180 minutos cuya primera parte se disputó hace una semana en el Giuseppe Meazza y terminó con la diferencia suficiente para el Inter. La necesaria para convertir en inocuo el colosal gol de Piqué al borde del descuento. La que manda a los neroazzurri a la final de una Champions de la que el Barça, vigente campeón y máximo favorito, quedó eliminado de la forma más dolorosa. Sin nada que alegar.

En una Italia eufórica, alguien debería depositar hoy flores sobre un par de tumbas. Nereo Rocco y Luigi Pirandello pueden contemplar con orgullo lo vivos que están los rescoldos de su obra. El primero, insigne promotor del catenaccio , pudo disfrutar ayer de una de las más grandes interpretaciones del cerrojazo. El jugador del Inter que más pases dio sobre el Camp Nou fue Julio César. Casi el triple que el segundo, un Milito convertido en boya a la que dirigir cada achique visitante. Feliz estará también Pirandello. Lo que se habrá divertido el genio teatral con el repertorio exhibido en Barcelona. Mourinho y sus continuos gestos de provocación; los futbolistas de Milán y sus exageradas pérdidas de tiempo; y sobre todo, Busquets. El hijo del portero es el jugador que más tarjetas provoca en España y probablemente en el mundo. Ayer dejó al rival con diez exagerando un manotazo de Motta.

La excusa perfecta para profundizar en el encierro italiano. Nueve hombres atrincherados en menos de medio campo. Sin hueco apenas para las acometidas culés. Xavi, huérfano de vías por las que colar un solo balón a los delanteros. Las carreras de Messi frenadas. Ibrahimovic, tan desesperante sin espacios como con ellos.

Apuesta arriesgada

Arriesgó Guardiola sin lateral izquierdo puro para que Alves se sumara al ataque por su banda y Milito, Touré y Piqué alternaran como centrales. Bien podía haberse ahorrado colocar gente en la zaga, porque el Inter renunció a atacar. Mou metió a Chivu para sumar músculo, olvidándose de Pandev, su tercer punta en la ida.

Escasearon las ocasiones y el Barcelona desperdició las pocas que tuvo. Julio César hizo la parada de su vida en un chut raso de Messi que buscaba el palo y Bojan cabeceó fuera a un metro de la portería. Los de casa se agobiaban viendo correr el tiempo sin atisbar una sola fisura. En el Inter, lo más parecido a una ocasión fue un tiro de falta de Chivu que se perdió a muchos metros de Valdés. El rumano lanzó desde las inmediaciones del centro del campo.

Con siete canteranos del Barça sobre el césped, Piqué le puso picante al descuento con un gol mayúsculo. Pese a los nervios y a la proximidad del final de la eliminatoria, controló perfecto el centro de Xavi y se colocó frente al meta rival. En lugar de chutar pisó la bola, tumbando a un tiempo a Julio César y a Córdoba para mandar el cuero a la red sin nadie por delante que lo impidiera.

Aún se marcó un 2-0, pero fue segundos después de que el árbitro pitara mano de Touré en el control. En realidad, el marfileño la había bajado con el pecho. Y no hubo más. Apenas un último pase del espectáculo de Mourinho. Carrera desenfrenada, índice en alto, por el campo en el que un día ejerció de traductor. Nuevo desafío del más borde de la clase. Un portugués insoportable que ayer, una vez más, volvió a salirse con la suya.

Ficha técnica:

Barcelona: Valdés, Alves, Piqué, Touré Yayá, Milito (Maxwell, min. 46), Busquets (Jeffren, min. 62), Xavi, Keita, Messi, Ibrahimovic (Bojan, min. 62) y Pedro.

Inter: Julio César, Maicon, Lucio, Samuel, Zanetti, Cambiasso, Motta, Chivu, Sneijder (Muntari, min. 66), Eto'o y Diego Milito (Córdoba, min. 80).

Árbitro: Frank de Bleeckere (Bélgica). Expulso a Motta (min.27). Mostró amarilla a Motta, Pedro, Julio César, Chivu

Gol: 1-0, min. 83: Piqué recibe en probable fuera de juego, dribla a Maicon y marca casi a puerta vacía.