La decisión de Michu tenía un precio

Víctor López

VIGO

El pasado fin de semana pasó de no jugar ante el Cartagena a ver en su casa como el Sporting se medía al Real Madrid

25 mar 2010 . Actualizado a las 02:53 h.

El pasado fin de semana Michu no jugó ni un minuto ante el Cartagena después de haberse pasado casi toda la segunda parte calentando. Cuando salió de Balaídos se fue a su casa. Allí vio el Real Madrid-Sporting de Gijón y no pudo evitar pensar en como su decisión de hace un par de meses, negándose a ser traspasado al club gijonés, le había cambiado su vida futbolística.

«¡Además es que vi el partido! Me fui a casa jodido porque no había tenido minutos contra el Cartagena. Luego me puse ver el partido del Real Madrid. Al final ganó, así que más tranquilo», pero reconoció que por su mente había pasado esa otra existencia que le pudo tocar vivir. «No quiero pararme en eso. Tuve una buena oportunidad pero ahora ya no la tengo y está todo olvidado. Fue una decisión muy difícil que me hizo pasar un tiempo con pocas horas de sueño, pérdida de peso..., después tuve alguna lesión y coger la forma me ha costado. Ahora llevo unas semanas pienso que a buen nivel pero que juegue o no es una decisión de Eusebio».

El asturiano había sido un asiduo en las alineaciones del Celta de esta temporada. Sin embargo, en los últimos dos meses ha pasado a ser un mero comparsa. «Sí me sorprende pero no es una decisión mía. Sé que tuve un bajón psicológico o anímico por todo lo que pasó pero insisto en que ahora ya estoy bien».

A pesar de que proclama su mejoría, no niega el efecto que sus continuas suplencias está teniendo en su cabeza. «Es un palo no estar en el once pero no tener ni minutos anímicamente te afecta. Esta es una fase dura pero que me tiene que hacer duro mentalmente. No podía pensar que mi carrera iba a ser un camino de rosas. Tengo que acostumbrarme a convivir con ello». Ahonda en el tema y reconoce el mal trago por el que está pasando, algo que no le había sucedido desde que pasó a formar parte del primer equipo vigués. «Cuando te toca esta situación estás jodido y trabajas todo los días para intentar entrar en el equipo. Cuando me toca no salir, y estar en el banquillo te vas para casa bastante triste».

De forma reiterada insiste en que su situación solo puede cambiarla el técnico. Al cuestionarle por una conversación con el Eusebio dialogante, la expone. «Sí ha hablado conmigo. Tengo mucha confianza con él y siempre me anima. Me dice que ahora ya me ve bien. Reconozco que he pasado una época durilla, y un poco más floja pero ya me encuentro muy bien. Quiero demostrar que puedo llegar al nivel que estaba antes de que pasara todo, y que puedo tener un hueco en este equipo, y ojalá que en el futuro también en Primera División».

Sin ofertas de ningún tipo

Michu termina su contrato con el Celta el 30 de junio del 2011. El club vigués puede intentar renovarle o tratar de venderle este verano. Al ovetense le parece que estas serán las vías elegidas pero no se atreve a confirmarlas. «No tengo ninguna oferta de renovación del Celta, ni para irme a otro equipo. Hasta junio supongo que no habrá nada. Puede que las opciones principales sean renovar o salir del Celta pero no hay que olvidar que en esta plantilla hay tres jugadores que terminaban este año contrato como son Roberto Lago, Noguerol o Danilo. Lo normal es que en junio pase algo».

Michu entiende que para que lleguen ofertas por él, para volver a tener opciones de jugar en Primera, tendrá que recuperar el fútbol que mostró otrora. «Ojalá lleguen 30 o 40 ofertas en junio pero ahora mismo solo puedo pensar en jugar lo máximo posible en los partidos que restan e intentar demostrar primero al entrenador y después a todo el mundo que esté dispuesto a seguirme que puedo ser un buen jugador. Lo que está en mis manos es trabajar todos los días si quiero demostrar que puedo volver a tener esa oportunidad que se me presentó en su día».

Difícil salida sin jugar

La sinceridad de Michu siempre ha sido una de sus virtudes o defectos, según el prisma, y el jugador admite que sin jugar en su club es difícil que pueda salir. «No voy a tirar piedras contra mi propio tejado pero es difícil firmar a un jugador que no está ni jugando en su equipo».

Por último da otra prueba de que su decisión, la que le privó de tocar el cielo, no tenía vuelta, y volvería a decir no al Sporting. «No lo pienso porque no quiero volver atrás para nada porque fue una semana muy dura. Tomé la decisión correcta y con ella voy a ir a muerte».